Entonces, ¿quién quiere desestabilizar a México?


•El sistema político mexicano, en general esta podrido.

— Entonces, ¿quién quiere desestabilizar a México?

•Los gobiernos, todos son corruptos. Cobran un sueldo por empeorar las cosas. Y cuando llegan a cumplir con alguna obligación, ¡se festejan! claro, con recursos públicos. Gastan millones y millones en hacerse promoción en los medios. Sus “logros” solo existen en los spots comerciales y ni siquiera se asemejan a la realidad. Cuando terminan sus gestiones, se van dejando las cosas peor que como las encontraron, salvo algunas muy contadas excepciones.

— Entonces, ¿quién quiere desestabilizar a México?

•Ningún delincuente trabaja solo, todos son parte de una estructura criminal de la cual los políticos, gobernantes y funcionarios públicos también forman parte. La violencia, el terror y la imperante corrupción en México no se puede explicar de otra forma. Todos los caminos de la criminalidad en México, llegan a los políticos.

— Entonces, ¿quién quiere desestabilizar a México?

•No obstante que a los políticos, gobernantes y funcionarios públicos, les llega dinero de “muchas partes” como “ayudas” y donaciones, (si como las que inexplicablemente le hicieron a Enrique Peña Nieto) todavía cobran inmensas cantidades de dinero como sueldo. La política en México es sinónimo de riqueza. Lamentable y ofensiva actitud de los servidores públicos en un país con tanta pobreza.

— Entonces, ¿quién quiere desestabilizar a México?

•Los programas de desarrollo social en México, siempre han sido la caja chica del partido en turno con fines electorales. Por un lado fomentan la pobreza y la marginación, y por otro simulan que la atienden. Esa es una regla.

— Entonces, ¿quién quiere desestabilizar a México?

•Se autorizan cantidades millonarias para atender la inseguridad, se multiplican por cientos los cuerpos policiacos y cada día la situación empeora mas. Pues las policías también están en las nóminas de los crimínales. Y la fuerza pública solo cumple al 100% cuando se trata de reprimir a los ciudadanos y no para garantizar protección a los mismos. Cada día son más descarados los abusos de las fuerzas de seguridad. Los derechos humanos emanados de la constitución son letra muerta. La justicia en nuestro país está al servicio del mejor postor y de quien cuente con mejores influencias. Las instituciones y fiscalías para procurar la justicia en México, son infalibles, si, pero para fabricar delitos.

— Entonces, ¿quién quiere desestabilizar a México?

•Si la mitad de lo que se gastan en las campañas electorales se invirtiera en la atención y prevención de adicciones, obviamente tendríamos una juventud mas sana y por ende un futuro más prometedor. Pero no, entre mas adictos haya, hay mas mano de obra barata, mas delincuencia, mas desintegración familiar, mas reclutas para el crimen organizado, menos estudiantes, más pobreza, y mas pretextos para continuar simulando un combate al narcotrafico que les deja millonarias ganancias. Además de instaurar un estado policial que pueda mantener “controlada” a la sociedad.

— Entonces, ¿quién quiere desestabilizar a México?

•La libertad de expresión en México se está reduciendo en censura. Extensos territorios que alcanzan a abarcar estados, se han vuelto mortales para el periodismo que apuesta a la libertad y a la verdad. En México decir la verdad está penado, y la condena en cientos de lamentables casos es la perdida de la vida. Y no es al criminal al que le interese o no que el periodista investigue, sino al político que protege al criminal con el que esta coludido le interesa que no se sepa nada. La editorial mas grande en México por desgracia proviene del gobierno. Además de que dicta la “información noticiosa” paga también millonarias cantidades por la difusión y “comunicación social” a los medios. El poder de la información, esta al servicio del gobierno.

— Entonces, ¿quién quiere desestabilizar a México?

•Cuando un político llega a ser juzgado y encarcelado, es mera estrategia. Llegan a sacrificar a quien sale sobrando para sus futuros intereses. Eso es la excepción, la regla es la impunidad. Los políticos son intocables, inmunes a la justicia, la ley no los alcanza. Y luego ante los reclamos, los muy cínicos piden “pruebas” ante un total y evidente descaro, “pruebas” que manipulan desde la corrupción que ellos mismos fomentan.

— Entonces, ¿quién quiere desestabilizar a México?

•Actualmente, no solo hay que pagar impuestos y multas absurdas y por todo. También hay que pagar las extorsiones policiacas, y lo peor cuotas a crimínales por permitirnos vivir y trabajar en paz. Esa situación es indignante, agobiante y si no soportas mas y denuncias, despiertas en una macabra pesadilla. Mientras los gobernantes dicen que todo esta bien.

— Entonces, ¿quién quiere desestabilizar a México?

•Los que nos atrevemos a pensar, los estudiantes y los que protestan ante tanta desigualdad, descaro, abuso, y falta de oportunidades, le estorban al gobierno, los incomoda a tal grado que los reprime, criminaliza la protesta, los desaparece, los asesina.

— Entonces, ¿quién quiere desestabilizar a México?

•Si les molesta tanto que se sepa la verdad, deberían por empezar a ser más transparentes. Pero eso es imposible en un sistema político que sirve a intereses muy ajenos a los de los ciudadanos.

Los que intentan diario desestabilizar a México, son ustedes, los políticos, todos. En especial, esos que están muy cerca del presidente Enrique Peña Nieto.

¡La guerra está lista!


Acciones tan brutales como la de Ayotzinapa, al grado de desollar un estudiante y dejarlo de exhibición para que todos se den cuenta del terror, son las que utilizan para insertar más violencia, y según ellos justificarla.

La lucha antagónica entre grupos del crimen organizado, se muta ahora entre guerrilleros vengadores y criminales.

Estamos ante un panorama sumamente peligroso, que puede dar paso a una conflagración civil, que sería de proporciones devastadoras.

Ya empezaron a avisar con mantas y vídeos, prácticas que se pusieron de moda en el gobierno de Felipe Calderón, quien fue el encargado de instaurar un estado de terror en México para controlar ciertas zonas por encomienda de EU.

Demos un poco de lustre a la memoria: Los vídeos de Osama Bin Laden que lo “ubicaban” en Afganistán o Pakistán, donde se llevó a cabo una sangrienta guerra que permitió el control de la zona a Estados Unidos por medio de una invasión “justificada”.

Los rebeldes, los terroristas, los crimínales del mundo, se han vuelto adictos a las mantas y a los vídeos, y hasta requieren de los servicios de publicistas profesionales para lograr mayor difusión. Un ejemplo actual en México es el de Servando Gómez Martínez alias la “Tuta” en Michoacán, líder de los Templarios.

En México el negocio para el imperio es redondo: Hidrocarburos, minerales, droga, y de regreso armas, dinero y mercenarios.

El poder de la información en el mundo, es el que induce a millones a creer lo que les conviene a unos cuantos.

La voracidad de los multimillonarios capitalistas, no tiene saciedad.

Indispensable por sobrevivencia estar informados, y en lo posible hacer valer nuestros derechos.

Les aseguro, somos más.

¿En qué momento México se convirtió una fosa clandestina?


La prioridad del estado, la obligación principal del gobierno, y la primer responsabilidad del funcionario público es garantizar la seguridad al ciudadano. Errando esta antelación, se malogra absolutamente.

La niñez y la juventud han sido blancos de una brutalidad indescriptible en los últimos años. Niños ultrajados, explotados, humillados… Jóvenes engañados, utilizados, embrutecidos, sin oportunidades… Generaciones con profundos resentimientos presagian un sombrío futuro.

La niñez y la juventud, en la actualidad, son un jugoso botín que materializan en dinero y en capital político quienes ostentan el poder.

El pensamiento de una sociedad insensible y egoísta que evade esta trágica realidad, ignora que los próximos pueden ser los seres que mas aman; esta mediocre actitud es la qué vergonzosamente predomina en México.

No podemos continuar así. Tenemos que crear conciencia y formar un frente común que exija la seguridad y la paz que nos han negado.

No hay líder ni caudillo capaz de resolver la grave situación con el solo hecho de alcanzar un puesto de elección popular. Pensarlo siquiera es un disparate.

Cada ciudadano tiene el poder de ejercer presión desde su entorno, para que las cosas funcionen de mejor manera. Nuestra vida puede ser una trinchera para el valiente. No la convirtamos en el escondite de un cobarde.

¿Que mas necesitamos para decidirnos a formar un frente común en contra de la inseguridad y la imperante corrupción?

¡Armémonos con dignidad, conocimiento e información!

Nuestros hijos merecen un México en paz.

Los cómplices y los responsables de la tragedia de Ayotzinapa


Lo sucedido en Iguala, Guerrero en contra de los estudiantes normalistas de Ayotzinapa, pinta de cuerpo entero la complicidad del crimen y el estado en contra de la sociedad. El agravio no se reduce a un sector social, ni a un municipio, tampoco a un estado, el agravio es a toda la sociedad mexicana.

Es una ofensa a la inteligencia, pretender que creamos que los criminales actúan solos, y que hemos llegado a esta hecatombe a pesar del gran esfuerzo del estado por combatirlos.

El estado es parte ya de la estructura criminal.

La decisión de homologar el crimen y la política en México, no es local. La violencia y el terror, es un canal que permite el intervencionismo extranjero en las decisiones fundamentales de nuestra nación. El crimen nos desprestigia y nos exhibe como ineptos. Decir que la corrupción pertenece a nuestro acervo cultural, es aceptar que necesitamos ayuda de fuera. Reconocerlo así, no fue puntada ni casualidad en el discurso del presidente Peña Nieto. Ese arquetipo fue utilizado para vender la reforma energética, y eso nos condena a no tener ni el control ni el beneficio absoluto de nuestra riqueza natural.

Las políticas exteriores diseñadas por quienes ostentan la democracia como bandera, son las que deciden el futuro de los mexicanos. El estado mexicano, es una herramienta manipulada en favor de los más grandes capitales del mundo, que son los que lo dominan.

Si consideran necesario que corra mas sangre para justificar futuras acciones que les garanticen mayores utilidades, el estado mexicano será un sumiso subordinado que solo oficializará los hechos con su perenne retórica que condena los hechos trágicos. Nada mas.

Las investigaciones en torno a los estudiantes de Ayotzinapa, prosperarán hasta llegar con los autores materiales y quizás alcancen a un funcionario público de mediana investidura señalado como autor intelectual, que será quien recibirá la descarga de ira colectiva y todo el peso de la justicia mediática, que se convierte en el infalible analgésico social.

Hay muchos cómplices en este horrendo crimen, pero muy pocos los verdaderos responsables y esos son intocables.

La decadente humanidad


La humanidad tristemente, camina vigorosa con destino a la decadencia.

No cabe duda, que la existencia y el mundo son cíclicos. A pesar de ello, no aprendemos, no evolucionamos.

Estamos en la recta final que nos conduce nuevamente a un monarquismo recargado, actualizado, ya legalizado por medio de una democracia simulada, y lo peor, ya aceptado por los ciudadanos comunes. Ahora ya no es necesario ser de sangre azul para pertenecer a la realeza, ni es necesario heredar títulos de nobleza para ser parte de la aristocracia, ahora, solo se necesita elegir la carrera política y ser diestro en la trola.

Los esclavos modernos, ya no necesitan ser negros, ni mestizos, ya no se discrimina a nadie por su apariencia; los grilletes, las bolas de pesado hierro y las cadenas, son cosas del pasado. Resultó mucho más efectivo el miedo que el grillete, la televisión que la bola de hierro, la moda y la droga que las más pesadas cadenas.

La justicia de hoy, no es ciega es Inquisitiva, no es imparcial es arbitraria. Esta diseñada para mantener inmóvil al pobre, cuando la busca, pierde.

La seguridad de las naciones, está basada en acusar de terrorista al osado crítico del sistema político imperial. El rebelde del pasado se muto a terrorista en el presente.

Ya no hay revolucionarios valientes, ahora son unos cobardes reformistas.

Los genuinos y honestos luchadores sociales que buscaron beneficios colectivos y que ganaron terreno a los poderosos alcanzando efímeras glorias sociales que se empezaron a perder el día que se firmaron acuerdos, están extintos. Ahora son millonarios simuladores corruptos y les dicen líderes sindicales.

La voraz globalización, decide qué producirá cada país, las leyes se modifican en función de la encomienda. Hay países bursátiles, agrícolas, ganaderos, petroleros, mineros, obreros, que obedecen a un mismo orden mundial, el cual es regido por un insaciable e inexorable imperio.

Los jefes de estado, los líderes mundiales, los estadistas, no son mas que edecanes promotores de las directrices del imperio.

Las universidades ya no son semilleros de hombres que promuevan la libertad por medio del conocimiento. Las universidades en la actualidad, producen insensibles profesionistas que a su vez produzcan dinero.

Estamos por alcanzar los 360′ grados de circunferencia de un ciclo histórico mundial y llegamos nuevamente con las manos vacías, no hay logros que festejar. La indiferencia, la apatía y la mediocridad, fueron los ingredientes que nos hicieron regresar lo alcanzado, las glorias sociales fueron fugaces y las empezamos a perder al mismo tiempo en que se firmaron los acuerdos. Estamos regresando de donde partimos, brindando pleitesía a los mismos de siempre y entregando un planeta enfermo, contaminado, al que no fuimos capaces de defender, de cuidar y esto será irremediablemente lo que heredaremos a nuestros hijos.

¿Vas a seguir haciendo lo mismo?

Lo que dice Felipe Calderón y la realidad.


Esto fue lo que dijo Calderón en Nueva York donde promueve actualmente un informe sobre economía y cambio climático, con respecto a su estrategia de seguridad durante su administración:

“Primero, enfrentar a los criminales con la fuerza del Estado y si estaban corrompidas, como es el caso de las policías locales, enfrentarlos con fuerzas federales; dos, reconstruir las agencias y las instituciones de justicia y de seguridad desde la base porque estaban corroídas por la corrupción en muchos casos o tomadas por el crimen organizado, por eso creamos una nueva policía federal, por eso hicimos pruebas de control, de confianza, en todas las agencias federales… y tres, reconstruir el tejido social”, señaló.

Esta es la realidad:

Primero: Desde los tiempos de Fox, empezaron a aparecer misteriosos comandos en varios puntos estratégicos de la república mexicana. Ahora sabemos, que “casualmente” esos puntos estratégicos son inmensamente ricos en petróleo, gas shale y minerales. Las fuerzas federales que según Calderón envío a enfrentar a los criminales, superaban precisamente en criminalidad a los criminales, pues eran quienes desaparecían, secuestraban, extorsionaban, robaban y asesinaban. La policía federal de Calderón, fue más corrupta que su antecesora institución. Genaro García Luna fue un icono de corrupción, pero que gozo inexplicablemente de todo el apoyo y protección de Calderón; fue y es sencillamente: intocable. Con esto queda desmentido lo que argumenta Calderón, que iba a enfrentar la corrupción con sus fuerzas federales, ¿con mas corrupción?

Dos: Ni reconstruyo las agencias, ni las instituciones de seguridad, ni nada. Volvemos al punto número uno: su policía federal, y su secretaria de seguridad federal lo único que hicieron fue crecer en número de elementos, en presupuesto, pero no así en resultados. Todo lo contrario, aumento al mismo ritmo que la criminalidad: un 400%.

Tres: El tejido social en tiempos de Calderón, sufrió una necrosis general. Aumentaron todos los delitos, desde el fuero común, hasta los federales. El consumo de drogas, alcanzo un máximo histórico. El cristal, poderosa droga que esta causando un grave daño a la juventud y condenando al desastre el futuro de México, prolifero precisamente en el trágico sexenio de Calderón. Las instituciones de todos los niveles, perdieron credibilidad. Aumentó el analfabetismo, y eso es un retraso que se paga a un alto costo. El número de pobres también alcanzo cifras inéditas. El desempleo fue la sombra que nos acompaño en toda su administración. Las evasiones de reos no tienen precedente, el sistema penitenciario se colapsó en sus manos. Se consolidaron los monopolios. Dejo a la clase media en franco peligro de extinción. Duplico el precio de las gasolinas. Arrebató derechos y garantías de los trabajadores. Redujo aún más el débil poder adquisitivo de los mexicanos. ¿Así pensaba reconstruir el tejido social?

Calderón de todo culpa a estados y municipios. Si la responsabilidad del fracaso de su funesta administración dependía de los gobernadores y presidentes municipales, me pregunto: ¿Para qué queremos la figura presidencial y su altísimo costo?

Las conclusiones son de ustedes.

Reflexiones de libertad y respeto


Libertad también significa dejar de justificarse, dejar de dar explicaciones de todo lo que hacemos.

Muchas veces sin darnos cuenta, hacemos ciertas cosas con las que no estamos de acuerdo para evitar dar una justificación, porque de lo contrario sabes que tendrías que dar una amplia y muy convincente.

Hace días escribí una breve reflexión sobre la libertad, el respeto y la reciprocidad. ¿Cómo exigir algo que no eres capaz de dar? ¿Cómo dar lo que no tienes?

Yo no le pido a nadie que se justifiqué, para mi no es necesario. Hacerlo sería un abuso, una violación, así lo concibo.

Explicaciones… Sólo las deberíamos pedir a los hijos, y en ciertas ocasiones, pero para entenderlos.

Hay muchas cosas con las que no estoy de acuerdo, ni me interesa que me convenzan. Tengo mi propio criterio. Pero tampoco quiero que todos estén de acuerdo conmigo, ni convencer a nadie.

Todos tenemos la libertad y el derecho de expresión, sea cual sea el medio. Yo también.

Escuchar a alguien, no te da el derecho de juzgarlo.

La armonía no tiene porque estar en conflicto con las diferencias, pues perdería su virtud.

Hay que tener respeto para no comprometer la libertad de nadie para que haga algo que nosotros queremos.

Me gusta ser un provocador… de ideas, de reflexiones, de pensamiento, de conciencias.

Me gusta seducir espíritus, que se sonrojen y corran a asomarse en un espejo y en su propio reflejo encuentren sus virtudes.

Me gusta retar a la inteligencia a llegar a su límite, donde se empieza a confundir con la sabiduría.

Amo por convicción, no por sugerencia.