¡Por fin murió Castro! 


¡Por fin murió Castro!
¡Ahora sí, Cuba libre! 
Se organizaron elecciones, se implementó un nuevo sistema electoral, algo digno de un país democrático e institucional, como en México, un instituto electoral. 
El ejercicio electoral, a dado frutos. Estados Unidos de Norteamérica, a avalado el triunfo del candidato. 
Llegan los primeros créditos. Se planean las millonarias inversiones en infraestructura. 
Por lo pronto, para los inversionistas esto es una ganga, adquieren terrenos a un precio simbólico. Mientras el gobierno empieza a restaurar algunos edificios, de la llamada Habana vieja, se empiezan la levantar centros comerciales, allá se ve un Walmart, cerca de ahí, hay un McDonald, Burger King, y hasta un Carl’s Junior ¡por fin comeremos hamburguesas, festejan los cubanos. 
En un discurso, el nuevo presidente emanado de la voluntad popular, les pide a los cubanos, hacer un esfuerzo porque la tarea no será fácil. 
Ahora los cubanos, tienen ya un sueldo digno, como en México, ganan 4 dólares diarios. 
Las tarjetas que garantizaban la alimentación, dejaron de funcionar. Ahora puedes comprar lo que quieras con tus 4 dólares, nada te faltará. 
Los nuevos gobernantes, abren sus puertas a nuevos institutos educativos, claro, esto tendrá un costo, pero la educación de calidad, vale la pena. 
Empiezan a circular Mercedes Benz, BMW, Audis, Toyotas, Nissan, Ford, Chevrolet, Dodge nuevos, y cualquiera puede comprarlos, hay sistemas de financiamiento, pero las tasas de interés, no son las mismas que pagan los cubanos en Miami, esta nueva economía tiene un costo más alto, pues todavía hay algunos riesgos. Pero por lo pronto, nuestros políticos representantes, ya circulan por toda la isla en esos hermosos autos nuevos. 
EEUU, reforma la ley de migración, y terminan los beneficios de los cubanos al llegar por balsas a las playas de Florida. Ya no es necesario, ahora son libres. Pero pueden tramitar sus visas, sin problemas. 
Ahora hay algunas guarderías, para que las parejas de jóvenes cubanos, puedan dejar a sus hijos en un lugar seguro, mientras ambos trabajan, pues hay costos extras, el transporte público es nuevo, pero es un poco caro; la luz también se encareció, pero ya todos tendremos luz, los que la podamos pagar claro. 
Se empiezan a ver más niños en las calles, ahora ellos también se pueden ganar un dinerito extra. 
El presupuesto a la educación, se reduce considerablemente, es que se está invirtiendo en otras cosas muy importantes. Pero nada que no se pueda arreglar con una pequeñita cooperación de padres de familia. También existe la opción de llevar a tus hijos a escuelas privadas, a esas donde van ahora la mayoría de los hijos de nuestros representantes, con suerte te otorgarán una beca, y solo pagaras una parte, la educación, no tiene precio. 
Ya tenemos grandes hospitales privados, solo hay un pequeño problema, la atención dejó de ser gratuita, pero no vamos a escatimar en salud, eso tampoco tiene precio, además, hay muy buenos planes de financiamiento. 
Nos sacaron de donde vivíamos, la deuda que adquirió el país para salir adelante es altísima, pero están construyendo ya modernos fraccionamientos, son casas pequeñitas, y tenemos hasta 30 años para pagarlas. 
— La verdad es que con lo que voy a pagar por mi nueva casa, antes hubiera podido construir más de cinco. Pero los financiamientos no son gratis. 
De día trabajo en la construcción y de noche, trabajo en uno de los antros que abrieron nuevos, también hay muchos casinos, hay más vida en Cuba. Con un solo sueldo, y el de mi esposa, no nos alcanza, así que tengo que hacer un esfuerzo extra. 
El otro día llegó un joven muy agradable, y me ofreció un negocio por debajo del agua, dice que muchos de los turistas son adictos a las drogas, y que el me traerá de todo, para que pueda venderles, las utilidades son muy buenas, dice que en un fin de semana, puedo ganarme lo que gano en un mes en mis dos trabajos, y que no me preocupe, que están tratando de arreglar con la policía, para que no nos moleste, que ahora están más accesibles. 
Probé una de las drogas, y me siento como nuevo, no me canso, y casi no me da hambre, ahora sí, me voy a hacer rico. 
Las hijas de mi comadre, muy guapas por cierto, ya traen carro nuevo, trabajan en un Table Dance, es un carrito pequeño, pero antes ni imaginarlo. 
Estoy un poco triste, me enteré que mataron al joven que me traía la droga, me dijo que habían llegado otros competidores, y que nos querían sacar del negocio. 
El otro día, me detuvo la policía, me llevaron detenido a un lugar que no era la comandancia, me golpearon y me exigieron parte del dinero de la venta de drogas, además me obligaron a trabajar con otro señor de aspecto asesino. 
Lo que nunca pasaba en mi querida Cuba, ahora después de lo que me pasó, ando con miedo. Ya no confío en la policía. 
Estamos preocupados, han empezado a desaparecer jovencitas y niños, dijo nuestro presidente, que son los riesgos que corren los países libres, pero que aumentarán el número de policías, y militares para que esto no suceda. 
Algunas de las viejas escuelas, fueron derribadas. El salario que les asignaron a los maestros, es insuficiente, las cosas están caras, y ellos no pueden subsistir, antes acudían a las asambleas ciudadanas, pero ya no existen. Nuestros representantes están en lujosos edificios, velando por nuestros intereses. El problema es que es muy difícil acercarse a ellos, con eso del crimen, tienen mucha seguridad. 
Uno de los maestros que se estaba organizando para ir a reclamar la falta de recursos, no aparece, otros de sus compañeros, temen por su vida. Porque también a ellos los han amenazado. El gobierno dice que está investigando, que no permitirán que esto suceda. 
Muchos de los niños a falta de escuela, se están yendo a los campos agrícolas, trabajan para compañías americanas, ganan lo doble que nosotros 8 dólares diarios, pero están lejos de casa. 
No se vale, los mejores negocios, los tienen los familiares de nuestros representantes, gente del gobierno, la cosa no es pareja. 
Yo, ya no quiero vender droga, me siento muy mal, no puedo dejar de consumir esa porquería, mi mujer me quiere dejar. Fui con el doctor, pero me dice que el tratamiento es muy caro. 
Un médico cubano, de los viejos, me ha ayudado a rehabilitarme. No me ha cobrado nada, le ayudo en lo que puedo, ahora trabajo lavando carros en Walmart. 
Mi mujer me dice que nos hemos atrasado en los pagos de la casa, y que si no pagamos este mes, nos quitaran la casa, qué hay personas esperando una oportunidad. 
Se ha perdido la calma en Cuba, las personas tienen miedo. ¿De que nos sirve todo esto? Hay algunas personas viviendo en la calle, esto no lo hubiese permitido mi comandante Castro. 
Extraño los paseos con mi esposa e hijos por el viejo malecón, en paz. ¡extraño mi Cuba de antes! —

Lo que nunca dijo Felipe Calderón, de su absurda “guerra contra el narco” 


Voy a enfrentar el narcotráfico, y el crimen organizado de manera integral. 
Empezaré por hacer más prisiones federales, para evitar la corrupción y el hacinamiento en los penales estatales y municipales. Vamos a convertir estos centros, en verdaderos lugares de rehabilitación e inserción a una sociedad donde existan oportunidades para todos. 
Depurare los ministerios públicos federales, y estaré proporcionando constantemente recursos para la capacitación y actualización de sus miembros; las investigaciones por parte de la policía ministerial, serán claves para el desmantelamiento de la estructura criminal. 
Dignificare las instituciones policiacas, exigiré un trabajo a la altura del grave problema de inseguridad a estados y municipios, quienes no den resultados positivos, se irán, quienes se corrompan, serán juzgados sin excepción. Además creare un programa para profesionalizar todos los cuerpos policiacos del país. 
Empezaré por investigar las fortunas inexplicables de quienes han sido y son funcionarios públicos. Ya que es ahí donde se gesta el cancer criminal que permea a todo el país.
Fortaleceré es sistema de salud pública, para que tenga la capacidad de atender y sobre todo prevenir las adicciones en la juventud. De manera integral, habrá una constante campaña para la prevención del consumo de drogas. 
No trabajaré conjuntamente con EEUU, puesto que la historia nos deja claro que lejos de erradicar el narco en los países en los que intervienen, lo agudizan. Nuestro frente será en total autonomía, ya que somos una nación independiente y nuestra soberanía nos obliga a solucionar nuestros propios problemas. Las fuerzas armadas, solo estarán como apoyo de las instrucciones de seguridad estatales y municipales, pero no tendrán atribuciones policiacas. Nuestro ejército estará para salvaguardar nuestras fronteras y evitar el contrabando de armas. En esa labor se le exigirá al gobierno de Estados Unidos, acciones conjuntas, pero cada quien en su territorio. 
Las inversiones internacionales se harán en las zonas de mayor conflicto; en las fronteras olvidadas, por donde cruza la droga, porque en muchos de los casos, la única actividad económica que tienen para sobrevivir, se las ofrece el crimen organizado. 
Los derechos y garantías de los mexicanos, serán precisamente la garantía de que el estado de derecho sea el común denominador de este frente contra el crimen. No vamos a criminalizar a toda una nación, porque los mexicanos, la aplastante mayoría, somos gente de trabajo y de paz. 
Duplicaré el presupuesto de la educación pública digna y de calidad en todos los rincones del país. No permitiremos que nadie lucre con esta noble e importante labor de educar a los mexicanos. Promoveré la lectura como nunca antes. En cada colonia tiene que haber una biblioteca. Ningún niño estará expuesto en la calle trabajando, la niñez en su totalidad estará en la escuela, ese es su lugar. En México, vamos a preparar a los niños, como los futuros administradores de nuestros recursos, como directores de nuestras empresas, no como los obreros, o la servidumbre de los extranjeros. México tendrá siempre una oportunidad y será un ejemplo para nuestros hermanos latinoamericanos. 
Se acabaran los derroches en comunicación social, no habrá concesiones ni privilegios para ningún medio de comunicación. El derecho a la información, es un derecho que no admite negociaciones ocultas. 
No habrá persecuciones políticas, pero hasta donde las leyes nos lo permitan, se actuará de forma expedita, contra funcionarios del pasado que permitieron este clima de violencia en nuestro país. Porque la omisión también merece castigo, ante la obligación constitucional de garantizar la paz social. 
— Esto, no lo dijo mucho menos lo hizo, nunca jamás ningún político mexicano, ni siquiera el asesino de Felipe Calderón, que uso al narco para legitimarse. 

El “abuso policiaco”, Damián Zepeda y los antecedentes. 


¿Por qué cuando la policía detiene a un político o funcionario público para revisión, por exceso de velocidad, por cometer cualquier infracción o por qué se sospecha que conduce un automóvil bajo los influjos del alcohol se molestan y se sienten agraviados? 
Ese tipo de prácticas, todos los ciudadanos de a pie, la mayoría con mucho más calidad moral y cívica que los mismos políticos y funcionarios públicos, las vivimos a diario por parte de distintas instituciones policiacas. Algunas veces con motivos, y otras elegidos al azar, para buscar el más mínimo motivo para intimidarlo y terminar con una extorsión. 
Pero cuando se trata de un político, estos se resisten, se molestan, reclaman sus derechos (los mismos que ellos nos han ido arrebatando, hasta convertirnos en un potencial blanco del abuso de cualquier institución policiaca) se sienten intocables; amenazan a los policías, y si son del partido contrario al que está en turno, dicen que es golpeteo político. Y qué decir de los medios, los acusan de acoso y de abuso si publican la nota. 
El caso de Damián Zepeda el secretario general del nefasto y funesto PAN, que fue detenido cuando su chofer iba en exceso de velocidad y por la falta de una luz en su vehículo, esto en la ciudad de Hermosillo, Sonora; no fue la excepción, e hizo todo un drama, como lo acostumbran los políticos, y culpa a la policía de cometer abuso en su contra; se presume que iba bajo los influjos del alcohol, señalamiento que no se pudo comprobar debido a que Zepeda era el copiloto, no era el conductor. 
¿Y si hubiesen aceptado civilmente su falta? ¿Y si no se comporta prepotente, y retador? Nada de esto, hubiese sucedido. 
Hay que recordar, que los panistas de las administraciones estatales y municipales pasadas, están involucrados en varios delitos; ese antecedente, y la prepotencia del panista, hizo que los policías sospecharan, quizás estaban ante la fragancia de un delito. Los policías, solo hicieron su trabajo. 
No hay que olvidar las célebres y millonarias hieleras de Padrés. 

Los periodistas del Milenio, periodistas del estado. 


Recordando la entrevista sobre lo ocurrido en Nochixtlán, Oaxaca, entre Carlos Marín y Julio Hernández, reflexione lo siguiente. 
  Por cierto, como un paréntesis, Hernandez hizo pedazos al payaso de Marín, obviamente no podía ser de otra manera, a pesar que Adela Micha, la titular del programa donde fueron entrevistados, y que pertenece a televisa, ayudaba a su cómplice para que no se viera tan humillado por la inteligencia y la razón de Julio, él Astillero. Cabe destacar que el: “asalto a la razón” por parte de Marín, fue un show cómico, malísimo. 
  Carlos Marín, lo único que merece de la sociedad mexicana es un escupitajo, y ya se lo han echado, y nadie se escondió para hacerlo. Inmediatamente otros miembros de la palangre, de su misma calaña, lo defendieron; sobre todo las plumas al servicio del gobierno, que los excusan de todo, desde el panfleto llamado: Milenio, del cual Marín es director. 
  Julio Hernández, merece el respeto y la admiración de la sociedad mexicana. Pero no así de los gobernantes y funcionarios abusivos que se ven evidenciados a través de la objetiva pluma del periodista oriundo de la capital Potosina, quién es fundador y director del rotativo la Jornada en San Luis Potosí. 
  De tal manera, que mientras a Marín lo escupen, a Hernandez lo amenazan de muerte. 
  Así la libertad de expresión en México; así el derecho a la información de los mexicanos. 
  Dicen que Ciro Gómez Leyva, entrevistó a Peña Nieto. ¿Que esperaban, que lo hiciera Sanjuana Martínez, Lydia Cacho o Alvaro Delgado, incluso él mismo Astillero?

¿Cuál independencia? 


El solo hecho de ser un país INDEPENDIENTE, debiera ser el verdadero motivo de festejo, no sólo hoy por la noche, sino todos los días, eso se llama orgullo patrio. 
Dependemos del BM (Banco Mundial) del FMI (Fondo Monetario Internacional) del G20 y otras organizaciones internacionales creadas y auspiciadas por EE.UU. Además estamos dentro de un TLCAN (Tratado de Libre Comercio de América del Norte) o NAFTA (por sus siglas en inglés). 
Estas organizaciones internacionales adhieren a países, que permiten casi un control total desde el exterior. Apoyan una democracia que siempre les favorezca, y permiten que los políticos locales amasen fortunas a su paso por los puestos públicos como “bono” a su sumisión. 
Los partidos políticos y sus encarnizadas luchas por alcanzar el poder, no es por la vocación de gobernar, es por el negocio multimillonario que significa ser elegido “democráticamente”. 
Estas deleznables Prácticas, han prostituido el verdadero quehacer político, que al sentirse excluido del negocio, pacta en perjuicio de nuestra nación, para alcanzar pequeñas cuotas de poder. 
No se necesita tener una licenciatura en ciencias políticas para darse cuenta que el control de los principales sectores económicos, están en manos de transnacionales. 
La corrupción no es una cultura; la corrupción en nuestro país, es un fuego que atizan desde el extranjero, porque esa práctica solo nos perjudica a los ciudadanos, pero jamás alcanza los intereses macroeconómicos, que están blindados precisamente por quienes deberían proteger los intereses de todos los mexicanos. 
Somos un país con una inmensa e inagotable riqueza natural, que disfrutan otros países, mientras que nosotros vivimos en una lacerante pobreza y no sólo económica, también social, educativa y cultural.  
¿Cuál independencia vamos a celebrar? 
Pero a la mayoría les vale madre, prefieren disfrutar el “Grito de la Independencia” al ritmo de banda. 

¿Quién es el iletrado? 


¿En qué país se criaron los “intelectuales mexicanos” de la calaña del engreído Nicolás Alvarado, incapaces de maravillarse con nuestra cultura popular e idiosincrasia? 
Si Juan Rulfo hubiese ignorado todos los pequeños detalles del pueblo, lo coloquial, las tradiciones y costumbres, jamás hubiese podido crear una obra literaria con reconocimiento mundial, digna de nuestro orgullo, como lo fue: El Llano en Llamas, por ejemplo. 
Diego Rivera plasmaba en sus obras, a mexicanos comunes y corrientes, y no desdeñaba detalle alguno por parecerle precisamente común, y sus murales son reconocidos en todo el mundo gracias a esa visión de lo sencillo que con su talento convirtió en arte. 
El colorido, lo coloquial y lo que pareciera ser ordinario de nuestras costumbres y tradiciones populares, para quien tiene la sensibilidad nata de lo artístico, se convierte en una oportunidad imperdible de transformarlo precisamente en arte. Eso aquí en México y en cualquier parte del mundo, no es otra cosa más que cultura. 
Me pregunto: ¿esos intelectuales, elitistas y malinchistas, habrán escuchado alguna vez el Huapango de Moncayo? ¿O solo escuchan autores clásicos de otros países, para presumir una cultura internacional? 
Las canciones de Juan Gabriel, tienen excelentes arreglos musicales; incluso sus creaciones, han sido tocadas por sinfónicas en diferentes partes del mundo. Algunas melodías del finado michoacano ¡son una delicia! tan solo escuchándolas de manera instrumental. 
Quien se asume clasista, y al mismo tiempo se ostenta como un intelectual, está negando ya la posibilidad de reconocer el arte que nace en las entrañas de la cotidianidad de nuestro país, por sentir que no es merecedor de su refinada atención. 
Nicolás Alvarado, al referirse como “jotas” a las lentejuelas del atuendo que usaba Juan Gabriel para sus espectáculos, esta menospreciando a la comunidad gay; y termina rematando que esa forma es “naca”… y así, condena a todos quienes alguna vez hayan osado en vestir con lentejuelas con un adjetivo despectivo, que para mi gusto, si tuviera que señalar a alguien como “naco” lo señalaría a él, precisamente por su ridícula manera de vestir, pues para ser hay que parecer, y este tipo más que un gestor cultural, parece un frustrado fifí sin barrio, sin identidad y que además recurre a adjetivos inexistentes en la RAE (Real Academia de la Lengua Española).
Si algo carece de sentido, es precisamente su ofensiva e iletrada opinión, carente de una sintaxis a la que precisamente hace referencia por la supuesta ausencia de la misma, en las canciones de Juan Gabriel. 
Dejó esta pregunta por aquí: ¿Este fatuo señor Nicolás Alvarado, es en serio, el director de TV UNAM? 

El retrato

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José era un hombre muy callado, su pasión era observar todo en silencio, y después pasar horas y hasta días pintando lo que veía. 
En el pequeño poblado, era admirado por lo que pintaba, siempre veía cosas imperceptibles para la mayoría, y eso causaba mucho asombro, porque esos pequeños detalles y la calidad de su pincel dejaban plasmado en los lienzos imágenes que dejaban a las personas encantadas en silencio admirando la energía de sus obras. 
José empezó a pintar retratos de muchas personas. Los iba a visitar, no llevaba nada, solo los veía detenidamente, causaba nerviosismo la profundidad de su mirada. Lo más intenso era cuando miraba a los ojos de sus modelos, parecía que traspasaba por ellos, y miraba el interior. 
Así sin nada más se iba, y durante días se le veía poco. Cuando finalmente terminaba, entregaba sus obras a sus clientes en el jardín del pueblo. Se divertía viendo como las personas se asombraban viendo la semi perfección de sus retratos. Los modelos al verse reflejados en el lienzo del artista, buscaban sentarse, como si presintieran su caída, y no dejaban de ver con perplejidad detalles que ni ellos notaban de sus facciones; pero lo más impresionante era que siempre, dibujaba alguna figura en el corazón, y algo en las manos, y era algo que nadie había platicado a José, pero que tenían una fuerte relación en la existencia de las personas. El carnicero del pueblo, al ver su retrato, dijo haber sentido como si se hubiese visto a sí mismo desnudo, se cubrió la boca abierta con la mano, mientras dejó que brotaran las lagrimas sin siquiera limpiárselas. 
La calidad de sus obras, definía hasta las venas de los ojos, el tono blanquecino de cada quien era exactamente el mismo. Así, José se hizo de mucha fama y prestigio en toda la región. Algunos clientes, pedían al artista no exhibir sus retratos en el jardín, ellos personalmente los recogían en el estudio del pintor, estudio habilitado en su casa, desde donde se podía ver y escuchar la fuente y el sonido del agua que relajaba el ambiente. 
La señora de Lorca, una mujer en los 50’s muy elegante, además de hermosa, que fácilmente podía despertar la envidia de cualquier jovencita, invitó al artista a su hacienda para solicitarle un retrato. Jose aceptó la invitación. Mientras degustaban las generosas viandas que adornaban la rectangular y larga mesa del lujoso comedor de la Señora, ella trató de impresionar a José, simulando como que casualmente iban niños a pedir ayuda, y ella delante del pintor, daba monedas a los pobres inocentes desvalidos. 
Después de haber disfrutado los alimentos, pasaron a una sala de la hacienda donde especialmente se tomaba el té. Ella solicitó la fecha para ir a modelar a José para su retrato, ya hasta tenía lista una pared para la obra. José dijo que no sería necesario, que tan solo con esa visita bastaba para él poder realizar la pintura. Se despidió, prometiéndole informar cuando estaría listo su retrato. 
Durante el día de la estancia del pintor en su hacienda, la señora de Lorca, pudo comprobar todas esas cosas que decían del pintor. Se dio cuenta de lo observador que era, y ella había quedado cautivada por esa mirada penetrante del artista, que traspasó sus ojos y se metió tan dentro de ella, que hasta le costaba trabajo respirar de la emoción y de una sensación que le causó cierto placer, ya que José quien tendría unos 45 años, era un hombre bien parecido, y no le había sido indiferente. 
José tardo un par de meses en terminar la obra de la Señora de Lorca, quien estaba impaciente esperando noticias del pintor. Por fin, José mando un propio a informar a la señora que la obra estaba lista, y también le mandaba preguntar si quería recoger el retrato en su estudio o en una exhibición que haría en el jardín, donde entregaría dos retratos más. La señora Lorca, segura de su belleza, de su elegancia, de su amabilidad, atenciones y de la buena impresión que habría causado en el artista, prefirió la exhibición en el jardín del pueblo, donde presumiría con las personas de ahí y sus invitados que la acompañarían, su retrato hecho por el pintor del momento. 
Finalmente llego el día domingo, donde la concurrencia de las personas en el jardín, lo pintaba de un contrastaste colorido que lo hacía hermoso. 
Obviamente la señora de Lorca y sus invitados, hacían la diferencia en elegancia. Sus vistosos vestidos, anchos sombreros y refinadas fragancias, eran la sensación.
Por fin, José que a petición de la señora de Lorca, inició develando los primeros dos retratos para dejar por último el de ella, la señora decía que quería disfrutar hasta el último minuto su exposición y su presencia. 
La primer obra era de una señora que tenía una posada, donde ya casi no había cuartos de renta, porque ella había adoptado a muchas personas que no tenían hogar. Ella, la señora Esther, era regordeta, ya en los 60’s; su cara redonda dejaba ver unas rosadas mejillas, le faltaban un par de dientes pero su sonrisa era hermosa, su mirada destellaba una bondad que erizaba la piel, en su corazón, José dibujo unos leños ardiendo, y en sus manos las sombras de los rostros de los viajeros agradecidos y de los inquilinos de doña Esther, arriba un cielo azul, y un enorme y frondoso árbol, como los que había en la región, pero ninguno tan majestuoso. Doña Esther lloraba y se echaba aire con su mandil en su encendido rostro, estaba emocionada. Decía ella, que no merecía tanto. 
El segundo retrato era de Agustin, un señor que parecía amargado y que hablaba poco. Tenía un escritorio público, y muchos estantes con libros que permitía leerlos en el jardín con la consigna de regresarlos, y por eso no cobraba nada. Don Agustín no pidió el retrato, José se lo quizo obsequiar. Su rostro no podía ser más exacto, su mirada a través de los anteojos era de bondad, una bondad difícil de comprender, pero que se siente y los que ahí estaban así lo notaron. Detrás de él se veía una gran luz, de verdad que el trabajo de José en ese retrato era excelente, pues esa luz que había pintado, parecía que encandilaba. En sus manos sostenía muchas llaves, de todo tipo, como si las ofreciera a quien quisiera abrir alguna puerta. En su corazón había dos manos sosteniéndose entre sí, dos manos de alguien que está pensando. 
Don Agustín se emociono, pero no lo demostraba, en su retrato su rostro era más emotivo; él no decía nada, se sobaba las manos nervioso, pero no dejaba de ver su retrato, despegaba la boca sin darse cuenta, y de reojo volteaba a ver a José, quien como siempre observaba todo con mucha calma, sentado, con la pierna cruzada y una varita en la boca. 
Llego el turno de la señora de Lorca, quien agitaba nerviosa su abanico español de madera rosada y papel pintado con flores a mano por artistas de Valencia. 
José camino lentamente, tomó la manta y antes de jalarla para dejar al descubierto el retrato de la señora, le miró fijamente a los ojos, ella entendió la pregunta y asintió. 
La primera impresión al ver el rostro del retrato, fue la impresa belleza del rostro de la Señora Lorca, sus grandes y hermosos ojos lucían, ella sonrió nerviosa y expiró profundamente sin dejar de agitar su abanico, sudaba… Pero mientras fijaba más su mirada, empezó a notar algunos rasgos que no le agradaban, las venas de sus ojos estaban inyectadas de sangre, como cuando se encuentra en estado de exitación, su vestido se encontraba recogido hasta arriba de las rodillas, sus piernas lucían hermosas, pero ligeramente abiertas, y una de sus manos luchaba por sostener el vestido, como si una fuerza lo quisiera levantar. En la otra mano, en sus elegantes uñas perfectamente decoradas, lucían pedazos de la ropa de los niños que fueron a pedirle dinero frente al pintor. Sus joyas lucían enmohecidas, y en una esmeralda que pendía de su arete, se notaba el rojizo color de la sangre. Detrás de ella, se veía un enorme granero, lleno de los granos que se producían en la región, pero si observabas bien, por debajo se notaba infestado de roedores. Había poca luz en el lienzo, más bien el pintor había hecho alarde de su destreza para manejar las sombras, tan bien como lo hacía con la luz. La señora Lorca se acercó aún más y pudo ver en el reflejo de su mirada, en la pupila, la silueta de un hombre joven desnudo… Así, se sintió ella en ese instante: ¡desnuda! ordenó tapar nuevamente la obra y que la llevaran a su lujoso carruaje. Busco a José con su mirada altiva y elegante, le hizo una seña con un guante de seda nacarado, el pintor se acercó con la calma que lo caracterizaba, ella le extendió un abultado sobre, él lo tomo, lo puso en la palma de su mano como si fuera una báscula, todo esto sin que ambos se perdieran la mirada. José fue el primero en voltear hasta donde estaba un niño humilde con sus hermanitos jugando con las palomas, le llamo, se hincó y le guardo el sobre en su ropita, le dijo algo al oído, lo beso en la mejilla, y el niño se fue feliz. La señora Lorca no había perdido el mínimo detalle de lo sucedido, miraba a José con desprecio, le temblaban los labios, por fin le dijo a José que ese retrato no era ella. 
José, se dio la vuelta cruzo los brazos por detrás y alejándose caminando, le contesto: ¡por fuera!