Justicia a la mexicana.


Hay mucha controversia por el asunto de Florence Cassez.

El caso Cassez se volvió del dominio público. Unos la culpan, otros la exoneran. Unos le quieren hasta prender veladoras y otros la quieren quemar con ellas. Pero todos dan su laudo, y es de carácter irrevocable.

Algunos confían en la francesa, algunos otros no. Pero todos tenemos algo en común, qué en quien no confiamos es en la justicia mexicana.

Mi opinión, no es un dictamen y fallar en contra ó a favor de Florence Cassez.

El sistema de justicia mexicana, esta plagado de corrupción. Si alguien poderoso quiere convertir al inocente en culpable, ¡lo hace! Así mismo si al culpable lo quiere convertir en inocente, ¡lo hace!

Entonces la justicia a la mexicana, es un menú muy caro, pero que se sirve al gusto del poderoso.

Dice un joven litigante, que aproximadamente un 75% (o más) de los expedientes penales vienen falseados por el MP.

Genaro García Luna, desde Fox, dejo en todas las instituciones de seguridad que represento, una estela de corrupción, injusticia, misterio, muerte, miedo e impunidad, que la secretaria de seguridad federal que represento con toda exención, no pudo ser la excepción. En el fatídico sexenio pasado, entre el 98% de impunidad de averiguaciones previas y denuncias documentadas que se tienen, están también las que son en contra del intocable ex secretario de SSPF, que obviamente no prosperaron.

Y así, gracias al “equipo” que formo el temido Genaro García Luna, con Televisa, se puede regresar a los tiempos de la inquisición católica, donde se quemaba a inocentes y se protegía a culpables, que estaban a favor de la “noble causa” de la santa madre iglesia, con el beneplácito del rebaño social.

De esa manera, retrograda, gracias a la colaboración especial en el sexenio pasado del “equipo” algunos incautos dándose golpes de pecho, defienden el “valor” del psicópata de Calderón, de haber enfrentado una “guerra contra el narco” que tiene de justicia, veracidad y transparencia lo que tiene el vergonzoso y lamentablemente ya célebre caso: Florence Cassez.

Una sociedad enferma


Publicado el 10 de enero en lapolitika.com

Este último macabro sexenio, dejo también, entre su estela de destrucción, corrupción, violencia y muerte, una sociedad enferma. Su salud universal, resulto sólo un buen eslogan.

Por ejemplo, en Ciudad Juárez que fue el epicentro de la violencia, el 80% de los niños que iban a consulta externa, era debido a un agudo cuadro de ansiedad y miedo, causado por la violencia y el terror que se vive en aquella entidad, y al que ningún ser humanó normal, se podrá acostumbrar. Un foco rojo que se debe atender, es que el estrés postraumático en niños no es diagnosticado adecuadamente y se confunde con problemas de ansiedad, cefaleas, dolores de estómago y problemas de conducta.

En distintas partes del país, esta tragedia que vivimos gracias a la perversidad de los políticos corruptos, arrojo una alarmante cantidad de niños y adultos con severas afectaciones psicológicas; muchos, la mayoría, no son atendidos a tiempo, ni con el tratamiento adecuado.

Existe también un movimiento “alterado” donde se promueven anti valores como drogas, armas, dinero, autos, vidas extravagantes , violencia.. Etc. Quienes son fans, de ese movimiento musical, son llamados “enfermos” y lo están; lamentablemente, esta situación se ha vuelto una cultura y las nuevas generaciones ya vienen contagiadas.

En México, precisamente en la curva más alta de la simulación llamada “guerra contra el narco” la venta y el consumo de drogas en nuestra juventud, se ha disparado como nunca antes. En 1988, por ejemplo quienes consumían drogas, eran una minoría y era la marihuana la más popular, seguida de la cocaína y en una muy reducida minoría la heroína; pero no era tan sencillo conseguirla. Ahora, gracias al gobierno del cambio, como se auto nombró, el PAN, las drogas ¡si llegan fácilmente a tus hijos!

La droga más poderosa del mundo y que más rápido engancha, es el “cristal”… Esta droga, precisamente es la que más se consumé en México, otro logro más de Acción Nacional. Aquí esta la definición más sencilla y completa que encontré en Google, que sin mas complicaciones, nos alerta sobre este peligroso veneno, mira:

La droga conocida como “Cristal“, también denominada Speed, Meth, Hielo, Vidrio, Tiza…es un compuesto químico de fórmula molecular: C10H15N, denominado comúnmente como metanfetamina:

FORMAS DE CONSUMO:

– Vía oral: ingerida e inhalada.

– Vía venosa: inyectada.

EFECTOS FISIOLÓGICOS INMEDIATOS:

– Sensación de bienestar, euforia, vitalidad excesiva. En resumen, exalta el ánimo.

– Hiperactividad.

– Inhibición del sueño y el apetito.

– Aumenta el apetito sexual.

DURACIÓN DE SUS EFECTOS EN EL ORGANISMO:

Entre 6 y 12 horas.

EFECTOS DE SU CONSUMO:

Daños somáticos (corporales):

– Pérdida de piezas dentales.

– Llagas en la piel.

– Incremento de la temperatura corporal y sudoración.

– Envejecimiento prematuro derivado de la falta de sueño.

– Caída del pelo (derivada de la ansiedad).

– Infarto.

– Hipertensión arterial.

Daños psicológicos (cerebrales):

– Ansiedad.

– Pérdida de la memoria.

– Deterioro intelectual.

– Depresión.

– Paranoia.

Efectos sociales:

– Violencia.

– Delincuencia.

– Violación.

– Alejamiento o pérdida de la familia, amigos, pareja y trabajo.

– Exclusión social.

¿Se dan cuenta? He aquí el resultado que estamos padeciendo todos, gracias a una sociedad enferma.

Esta droga y sus nefastos efectos, son precisamente el pretexto que necesita un gobierno corrupto y sanguinario, para justificar una guerra, que no es guerra y que no es contra, sino a favor del narcotráfico. Los resultados, saltan a la vista, los números me asisten, no mienten.

Tenemos mucho por hacer, y esta más que claro que quienes debemos hacer un frente en contra de este terrible mal, es la sociedad, cada quien desde sus núcleos, desde sus hogares, desde lo más íntimo de las familias.

El amor, los valores y la atención, es la única vacuna, contra este mal.

Periodismo virtual.


Columna publicada por SDPnoticias.com el 5 de Enero de 2013

El internet nos ha dejado un periodismo de investigación virtual, por llamarlo de alguna forma.

Hay quienes todas sus investigaciones las realizan a través de sus computadoras y en una oficina. No digo que la investigación cibernética no tenga mérito, por así decirlo; hay quienes tienen un olfato especial para navegar por el ciberespacio e investigar, estudiar y arman trabajos de información ya depurada para crear un artículo que puede ser bueno dependiendo la capacidad de quien lo realiza.

Pero hay algo que no se puede obtener en ese gigantesco universo de la red: El rastro que el periodismo de campo deja en los sentidos.

Se pueden tener estadísticas muy precisas, datos muy relevantes que atraigan al lector. Pero nunca se podrá transmitir algo tan profundo, si no paso antes por nuestros sentidos, por nuestro interior, si no fue tamizado antes por nuestros sentimientos. El vivir los acontecimientos de cerca, se vuelve parte de nosotros mismos, podemos de alguna manera vivir lo que estamos tratando de describir.

El sólo ambiente, el aire, los olores de distintos lugares, tiene su personalidad. El paisaje, ya sea urbano o rural, tiene su identidad. Las personas protagonistas de nuestras historias, son auténticas y genuinas, y dejan ese indeleble rastro de su personalidad, impregnado en nuestra memoria.

No se puede percibir desde la Ciudad de México, el ambiente a arena, a norte, a Ciudad Juárez, a sangre, a miedo, a adrenalina al caminar por sus calles.

Es imposible desde una oficina, respirar el ambiente cálido y húmedo, que tiene una extraña mezcla de terror que te estremece en Tamaulipas.

El simple acento en el hablar de un sinaloense, te conecta con otra dimensión que nunca sentirás, hasta que no lo escuchas.

La mirada de esos ojos que retrataron el terror y lo guardaron para siempre en su memoria y corazón, y que ahora te miran a ti confiando con angustia esa dolorosa experiencia vivida.

Después de escuchar y vivir esto, ya no vuelves a ser el mismo. Se queda en ti la espina de la impotencia clavada, y la única manera de sacarla, es informando que es en realidad lo que esta pasando.

Percibir todo esto, no es más que un regalo para quien lo quiere transmitir.

Hay veces que los artículos parecen dramáticos o exagerados cuando los leemos, pero no son más dramáticos, aterradores y dolorosos que como lo son para quien los ha vivido en carne propia, y nos lo ha transmitido como testimonio del horror que actualmente vivimos.

Subestimar la brutalidad del crimen, que vivimos ahora, no sólo nos hace insensibles, egoístas y peores personas, nos hace cómplices de la barbarie.

Hay que reflexionar, como juzgamos los acontecimientos… Yo diría que hay que darles, esa justa dimensión que merecen.

Lo que pasa en México, nos pasa a todos los mexicanos. Así debería ser, para que sea mejor.