El artículo 39 de la constitución.


Para poder comprender el verdadero motivo de las reformas estructurales que “México necesita”, basta con saber que la mayoría de las leyes que de la constitución emanan son: letra muerta en la práctica.

El verdadero motivo de las reformas es quitar los derechos, garantías y libertades a la sociedad. Las reformas a la constitución, vienen a legalizar lo que ya se practica de manera ilegal. Las reformas que se consuman, amainan paulatinamente el poder de la sociedad; esa es la estrategia, volver a los tiempos en que sólo un muy reducido grupo sea el que controle totalmente todo. Si, estamos retornando al absolutismo, de donde se partió en una dolorosa lucha por la igualdad, por los derechos, por las garantías y libertades que no hemos podido gozar en plenitud.

Los poderosos son los mismos de siempre, que ante la fuerte embestida de la lucha social, tuvieron que ceder a las demandas de las masas que buscaban igualdad, respeto y oportunidad para todos. La mayoría de las demandas de luchadores sociales de todo el mundo, se convirtieron en leyes, en acuerdos y en compromisos que en los instantes mismos de su reconocimiento y firma, llegaron a su efímera plenitud.

Los más poderosos de todo el mundo que se esconden de los reflectores y se alejan del alcance de los señalamientos, sólo se replegaron un poco cuando concedieron esos beneficios que se convirtieron en un simple trofeo de la lucha social.

Entonces los poderosos, crearon el perfecto escenario para poder regresar por todo aquello que endosaron en una simulación: “La democracia”

Los “líderes” mundiales que vemos al frente de las naciones, como presidentes y representantes, que supuestamente son emanados de la voluntad social traducida en democracia, es un vil engaño.

Detrás de esos “líderes” están aquellos poderosos, que una vez nos hicieron creer que sucumbían en favor de la justicia y la igualdad. Ellos son creadores de la actual “democracia” y todos sus mecanismos. Aquí en México, esta más que claro, que Enrique Peña Nieto, no es más que un títere de esos poderes facticos que nunca se han ido, y que sólo se están reorganizando para por medio de “democracia” y “leyes” tomar lo que según ellos les pertenece: ¡Todo!

La política es una carrera para alcanzar una vida excéntrica llena de lujos y glamour. Por lo regular quienes están en la política por verdadera vocación al servicio público, a la labor social y por mero amor a su patria, son una parte muy minúscula. Entonces la mayoría de políticos y representantes sociales, en ese nivel de vida tan cómodo y relajado, en lo que menos piensan es en la justicia social. Temen que el poder de la sociedad, se vuelva una amenaza para sus intereses personales y les arrebaté su vida de emperador.

La globalización no es otra cosa más que el regreso de los poderosos por el carro completo. Los grupos como G-20, la OTAN, y hasta la ONU, están al servicio del descarado imperialismo que los utiliza como reguladores, pero siempre en su favor.

Barack Obama es el líder más cercano al grupo más poderoso del mundo, al cual sirve desde La Casa Blanca. Hasta le dieron un premio Nobel de la paz, para justificar que todas sus acciones bélicas en el orbe, no tienen otro motivo más que la búsqueda de la paz y la armonía del mundo. ¡Por favor!

Y así, cada día es más claro el imperialismo en el mundo y quienes son los que le sirven postrados desde la representación de sus países.

En Latinoamérica hay genuinos líderes y orgullosos representantes de sus naciones: Cristina Kirchner,Rafael Correa, Evo Morales ,José Mujica, Ollanta Humala,Nicolás Maduro, Raúl Castro… Son algunos de los que están al frente de sus países, asumiendo la responsabilidad de la toma de decisiones conforme a su capacidad, ideología, valores y principios, pero sobretodo están al frente de sus países en representación de los ciudadanos quienes fueron los que los eligieron, y no de rodillas al servicio del cruel capitalismo voraz.

Esta es la única esperanza de conservar un México para todos: Conservar intacto el artículo 39 y partamos nuevamente de allí para darle rumbo a este gran país que nos pertenece a todos y no sólo a unos cuantos.

Les dejo el artículo para que lo aprendan, pero sobretodo para que lo comprendan y lo llevemos a la práctica. El poder es nuestro.

Art. 39. La soberania nacional reside esencial y orgánicamente en el pueblo. Todo poder publico dimana del pueblo y se instituye para beneficio de este. El pueblo tiene en todo tiempo el inalienable derecho de alterar o modificar la forma de su gobierno.

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