¿Piensas ó supones?


Decimos que siempre hay que pensar antes de actuar y decir cualquier cosa.

Mi personal definición de pensar, es: Es definir el objetivo, sentirlo, y hacer un recorrido a mi alma, corazón y mente. El resultado, es un diagnóstico hecho por lo más especializado de nosotros mismos.

¡Aquí viene nuevamente el malabarista! El hombre, para ser justo, tiene siempre que encontrar un equilibrio armónico, con su alma, corazón y mente.

Bueno, ahora hay que ver con que hemos nutrido nuestra alma, aquí hago unas sugerencias: Amor, reflexión, meditación y oración (no es lo mismo que rezar). Ahora vayamos al corazón, aquí propongo: Generosidad, perdón, y bondad.
Y en nuestra mente recomiendo: La tolerancia, la justicia, la comprensión y la paciencia.

Con estos ingredientes en cada pilar que sostienen la existencia del ser humano, (alma, corazón y mente) los resultados después de pensar siempre serán favorables, positivos, y nos iluminaran lo suficiente como para tomar buenas decisiones.

Por lógica si los ingredientes son opuestos a los que aquí señalamos, los resultados serán negativos, y la opacidad no nos dejara ir a ningún lado, nos lastimaremos nosotros y a quien nos rodee, que por lo regular es a quien más decimos amar.

Lamentablemente hay quienes ni siquiera piensan, actúan instintivamente, y eso es muy abyecto.

Hay quienes cuando dicen que van a pensar, automáticamente se ponen a suponer. ¡Suponer no es pensar!

Quien supone, empieza a imaginar distintos escenarios, todos son una fantasía, porque él suponer es lo más alejado de la realidad, es como el espejismo en el desierto, como el canto de las sirenas. Quien supone, esta cerrado a pensar y a todas sus bondades. Quien supone lástima, ofende, se irrita, porque son la pereza sus miedos y complejos los creadores de sus cerrados y obscuros conceptos.

Don Quijote supuso desde su fantasiosa mente que los molinos de viento eran sus enemigos, y se desgasto haciendo el ridículo. Pero presentaba un cuadro hipomaníaco dominado por el delirio, ¡tú no!

No supongas siquiera que va a llover, ¡piensa! Y la suposición desaparecerá ante una posibilidad, que conlleva probabilidades de que llueva y no llueva, y entonces tendrás un porcentaje para decir algo con certeza.

La Fe nunca proviene de una suposición, proviene de una certeza.

Cuando estas orando, estas platicando con Dios.

Cuando rezas, supones que estas platicando con Dios.

¡A pensar chingado! Saquen las telarañas de sus pensamientos y pónganlos a trabajar como debe de ser.

Que tengan un feliz domingo.

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Michoacán y el resto del mundo.


Para comprender lo que en verdad pasa en Michoacán, hay que asomarnos a ver que es lo que ha pasado y pasa en el resto de mundo.

Michoacán fue el inicio de la “estrategia” de una “guerra contra el narco” por parte de Felipe Calderón, que sólo sirvió como fondo para instaurar un terror indescriptible que hemos padecido todos, y que además consiguió más violentos grupos criminales que se consolidaron en su fatídico sexenio.

Acá algunos puntos:

•En Michoacán como en muchas partes de México, desde siempre había existido el narcotráfico, y ese fenómeno, fue el pretexto perfecto para instaurar el terror, el miedo, y la violencia. Misteriosos comandos armados, que “nadie sabe” de donde salieron, empezaron a ejecutar delincuentes, y policías que estaban inmiscuidos con los narcotraficantes.

•Algunos criminales con más “suerte” cuyo perfil era previamente estudiado, eran invitados como líderes, para formar parte de grupos, como la familia michoacana, los zetas, etc. A su vez, ellos contrataban más personal para su organización.

•El reclutamiento para las organizaciones criminales, era de manera simultánea. La similitud de las organizaciones criminales, deja ver que existe un tutor.

•Es “inexplicable” la certera logística que se aplico para surtir de armas a todas las organizaciones. La única forma sensata de aceptar la entrada de esa cantidad de armas, es con la anuencia de los gobiernos involucrados. (Fast & Furious)

•Así, inician de manera cronológica: “La limpieza”. Los ajustes de cuentas. Los enfrentamientos por las plazas. El “se matan entre ellos”. Los daños colaterales… y ahora los grupos de autodefensa.

Los protagonistas del conflicto armado en Michoacán, tienen dos cosas en común: que tienen sus razones y que están infiltrados. Todos argumentan sus verdades, pero al llegar al tema del financiamiento, todo vuelve opacidad, es un misterio.

En los conflictos del Medio Oriente, en Siria, en Colombia, y ahora en México, la tutorial es muy similar, y la rúbrica es casi idéntica a la de la CIA (Central Intelligency Agencia)

Desde los “medios de comunicación” oficiales, me refiero a los que están postrados al servicio del poder y que no informan, pero que sí manipulan, se ha hecho creer a la sociedad que todos somos culpables de esta terrible situación. Desde mi punto de vista, todos somos víctimas de una vil traición para robarnos, de una estrategia fraguada desde la cúpula mundial, y que ha sido ejecutada aquí en nuestro país, por traidores que según emanan de una “democracia” que dista mucho de la verdadera voluntad popular.

En México, ni siquiera tenemos una oposición digna.

Los pobres jóvenes ignorantes, sin ninguna oportunidad, idiotizados por las drogas, que su mayor ideal es ser protagonista de un narco corrido, se sueñan en lujosas casas, dentro de la alberca con mujeres, alhajas, armas y ostentosas camionetas equipadas con un estruendoso sonido, (es lo que ven en Bandamax de Televisa) que sólo encontraron cabida con grupo de delincuentes, se convierten también en víctimas.

Quienes se han armado para combatir a esos grupos criminales, también son víctimas, pues ignoran el trasfondo de la situación y justifican su proceder por una legítima defensa; sus gritos de súplica por la seguridad, nadie los ha escuchado.

También la mayoría de soldados, y policías federales, que son enviados a las zonas de conflicto, tienen familias que los esperan y que dependen de ellos.. – Hay que obedecer órdenes – y ellos también son víctimas.

No se trata de justificar, ni de señalar, eso es lo más sencillo. Se trata de ser más objetivos, de crear conciencia, de analizar y de identificar quienes son los verdaderos beneficiados de esta hecatombe, pues ellos son los verdaderos responsables.

Mientras no entendamos que la sociedad en general es víctima de una putrefacta política insaciable, nos seguiremos señalando todos como culpables, y el único panorama será el brote de más paramilitarismo, de más violencia.

Por eso insisto: Para comprender lo que en verdad pasa en Michoacán, hay que asomarnos a ver que es lo que ha pasado y pasa en el resto de mundo.

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Las alas de los hijos…


Me voy a meter a un tema escabroso, y muy posiblemente, no salga bien librado, pero esto lo leí por ahí:

“La gente es muy intolerante. Si escribes por complacer a todos, terminarás por sentirte solo, lejos de ti”

Me inspiro.

El único padre que conozco perfecto es Dios. De aquí quiero partir. Yo creo que si meditáramos más viendo la naturaleza, aprenderíamos en silencio cosas que ni con un millón de palabras nos podrían explicar, la naturaleza posee una sabiduría infinita, el hombre no.

Cuando he escuchado esto: “Quiero darle a mis hijos, lo que yo no tuve” Siempre es de gente responsable y trabajadora, entonces me pregunto: ¿qué es eso que no tuvieron? Si hubiesen carecido de algo elemental, ni siquiera serían autosuficientes. Pues de esas personas estables, responsables y trabajadores, la mayoría de las veces, provienen hijos que de lo que carecen, es precisamente de esas virtudes de sus padres.

¿Han visto como los pájaros enseñan a volar a sus polluelos? Me pase tardes enteras en mi infancia, viendo como las golondrinas que vivían en el balcón de mi habitación, empujaban a sus críos a volar. No era tarea fácil para las aves. En la casa, había varios nidos, así que podía comparar la habilidad de los padres para enseñar a los hijos; había padres sorprendentemente activos, y el primer día de la lección, sobrevolaban vigorosamente al rededor del nido, pero no llevaban ya alimento, entonces los críos, desesperados por el hambre, se quejaban y piaban con más fuerza, y hacían esfuerzos, se estiraban sin salir del nido, para alcanzar a sus padres para que les dieran alimentó, algunos críos los más osados, se paraban en la orilla del nido y abrían sus entumecidas alas simulando que volarían, a esos, los padres, les daban pequeñas porciones de comida. Al siguiente día, era la misma tarea, y no faltaba el crió valiente que se aventuraba a salir del nido, y que en diminutos vuelos, que eran tan sólo brincos, ejercitaban sus alas y su confianza.

Los animales, son inexpresivos a simple vista, pero si los observas bien, te sorprendes de como demuestran sus sentimientos. Entonces yo veía que con un vuelo alegre y acrobático, como si estuvieran jugando, los padres entusiasmados, incitaban a sus críos a seguirlos; había excelentes alumnos, los regulares, los malos y los que morían. Así es de inexorable es la naturaleza y su precisa selección. Mucho del éxito de los críos, provenía del esfuerzo y la firmeza de los padres.

En otros nidos, padres quizás inexpertos, daban de comer a los críos más tiempo de lo debido, y los polluelos, de pronto engordaban; muchos de ellos, se veían más grandes incluso que las estilizadas y atléticas golondrinas adultas. Cuando los polluelos, tarde, intentaban salir, era una tragedia, pues sus entumecidas y tiernas alas, no podían sostener el pesado cuerpo del crió. Si tenían suerte, y ante su primera intromisión al espacio aéreo, quedaban donde había sombra y fuera del alcance de los gatos y demás depredadores, al siguiente día, o muchas veces al tercer día, por fin volaban, haciendo un gran esfuerzo, innecesario diría yo si sus padres hubieran hecho lo preciso.

Ante esa bella experiencia que la naturaleza me obsequio con tan sólo la condición de observar, en mi silvestre mente y corazón de indio, se quedo una lección que jamás olvidaré.

Para los cultos y letrados, esto puede parecer una mala comparación, absurdo ejemplo y carente de toda base psicológica, y quizás si, pero en los espíritus líricos, se complace Dios por medio de la sabia naturaleza en enseñar a todas sus criaturas, y la única condición, es saber mirar con respeto y mucha atención.

Entonces veo, muchos jóvenes que ahora tienen a raudales lo que sus padres no tuvieron: lástima. Si, muchos padres ven con compasión a sus hijos, y es más el tiempo que se la pasan compadeciendo que enseñando, entonces los hijos aprenden poco. Lo que algunos padres hacen sin darse cuenta, y quizás perdidos en un egoísmo imperceptible para ellos que creen ilusamente que el amor es dar todo, es entumir las tiernas alas, que un día serán extremidades atrofiadas, que no les permitirán disfrutar de la vida, y de su libertad.

Al hijo que se la da todo, que se le soluciona todo, que se le compadece, y que nunca se le exige, se le está condenando a una prisión, pues no puede ser libre quién depende de todo y para todo de los padres, eso es antinatural.

Ya se, algunos pensarán que si, que el amor es darlo todo, y así es, no hay incongruencia, porque hasta para dar todo, hay su tiempo, y si lo das de un sólo golpe, lo único que causaras es daño. Un ejemplo: desayuna, come y cena al mismo tiempo. ¡Te puede dar una congestión! Mínimo una pinche diarrea de aquellas, ¿no?

Así qué hay que aprender de la naturaleza, con atención, respeto y agregaría un ingrediente nuevo e infalible: con humildad.

Mejor dale la oportunidad a tus hijos de que te respeten y admiren. No los hagas que te exijan y reprochen.

¿Han leído el hijo pródigo? Pues deberían; ahí Jesus nos da un bello ejemplo de amor, firmeza y perdón.

¿Cómo andan las alas de tus hijos?

Les deseo un feliz domingo.

El respeto a la libertad natural del gallo de combate.


El gallo de combate, es sin duda una de las aves más hermosas que existen, sus colores parecen combinaciones creadas por las pinceladas de un artista.

Estoy seguro que estos majestuosos ejemplares, después de haber sido creados, fueron la admiración de su creador, debe haber pasado horas meditando ante ellos.

Para ser criador de aves de combate, se necesita tener calidad humana, un espíritu noble, amor y respeto a los animales. Nadie que no tenga vocación, puede dedicar su vida a cuidar estas bellas, atléticas y valientes aves.

Las aves de combate, desde que son un huevo, gozan de un cuidado muy especial. Las incubadoras son de lo más sofisticado, tienen incluso hasta sus nacedoras, para que los pollitos, lleguen sin mayores complicaciones, las que podría traerles un nacimiento artificial. Las criadoras, van de acuerdo a sus edades, los pollitos, se crían con temperaturas y ambientes controlados, mejorando en algunos aspectos, la crianza natural de la gallina. La alimentación de los pollitos, es de lo mejor, los nutrientes que proporcionan los alimentos balanceados, son precisos para cada etapa, y favorecen un sano desarrollo. El criador de gallos de combate, es un seleccionador, tiene además que tener cuando menos conocimientos básicos de genética, para fijar cualidades respecto a su criterio en sus aves, pues ahí plasma parte importante de su personalidad. Los lotes de cría, se desenvuelven en las mejores condiciones para su reproducción. Los gallos seleccionados como gladiadores, llevan una vida de lo más sana en todos los aspectos, tengamos en cuenta, que son atletas, se bañan a diario, se ejercitan, se desparasitan, se vitaminan, su dieta está perfectamente balanceada, frutas, verduras, etc. Los gallos seleccionados para combate, tienen aproximadamente de 18 a 30 meses de edad.

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El gallo de combate en su hábitat natural, tiene más de 7 hembras a las que fecunda; esto es porque el gallo por su naturaleza, compite con los demás machos, y la mayoría muere en los combates, sobreviven muy pocos, y esos se agrupan con sus hembras.
Así pues, la casta del gallo de combate, es una cualidad natural. Se perfecciona el fenotipo y el estilo de combate, nada más. La naturaleza combativa del gallo, no fue creación del hombre, pensarlo siquiera seria absurdo.

El gallo de combate, en la competencia, se enfrenta a un igual, no hay ventajas, nada lo humilla. En su hábitat natural, los gallos que se enfrentan, sufren más, que los que lo hacen en competencias organizadas por el hombre, pues se definen más rápido, la equidad emana de un reglamento. El gallo vencedor, si resulta herido, se somete a cirugía, y a cuidados intensivos, realizados por profesionales.

Esto es a grosso modo, la vida de un gallo de combate.

Por cada gallo de combate, hay familias enteras que se dedican a su crianza, entrenamiento y venta.

Es toda una industria lo que hay detrás del gallo de combate. Accesorios, jaulas, alimentos, medicamentos… etc.

Si el gobierno regulara mas y mejor las competencias, sin duda esto beneficiaría a muchas personas, pues se fomentarían más empleos, porque como lo mencione antes, son muchas familias las que se viven directa ó indirectamente de el gallo de combate.

La gran mayoría de la gente mocha que crítica y pide que no hayan más peleas de gallos, exhiben una aterradora ignorancia.

El gallo de combate, no fomenta la ludopatía. Quien asiste y llega a apostar a una pelea de gallos, es un aficionado, además confía en su conocimiento, sabe que el éxito de la pelea, depende 25% en la casta del gallo, 25% en el entrenamiento, 25% en quien amarra y suelta, y el restante 25% depende de la suerte. Así que probablemente veamos apostadores de casino en los Palenques, pero difícilmente veremos galleros en los casinos que en los últimos años pululan en nuestro país.

Las competencias de gallos no fomentan la delincuencia, eso es una gran mentira, insisto, venida desde la más absurda ineptitud, en todo caso, se deberían de prohibir todo tipo de competencias, desde un partido de fútbol, hasta unas olimpiadas, pues los resultados siempre se ignoran.

Quiero agregar, que el ser humano, a diferencia de los animales, goza del razonamiento, entonces es difícil concebir, que existan competencias, en donde se maten, como lo es en el box.

Se fomenta más la corrupción, el crimen, la injusticia, el engaño, y el abuso al rededor de las cámaras legislativas de nuestro país, que en un Palenque, sin embargo, y a nuestro pesar existen.

Acotar la libertad, también es violencia.

Yo sugiero a todos los violentos enemigos de la afición gallera, que vayan a un criadero, que conozcan más del gallo, que lo entiendan; comprenderán la naturaleza del gallo, la que convierte un combate en su realización y lo lleva a la plenitud de su existencia, esa es la razón por la que cantan felices, esperando la oportunidad y el honor de un combate.

Estoy en contra del cautiverio de los animales en un circo. Estoy en contra de las peleas de perros, pues son ellos compañeros del hombre por excelencia. Estoy en contra de la desigual lidia del toro y el hombre, y mi padre fue torero. Más sin embargo, conozco el gallo de pelea, comprendo su naturaleza combativa, el es un gladiador nato, y lo hará con y sin escenario, pues es esa la razón de su existencia, su honor, es su libertad, y hay que respetarla.

En el medio del gallo de combate, hay excelentes seres humanos, personas con calidez humana, caballeros que tienen la virtud de respetar, que saben ser amigos… Don Juan Greer, es un ejemplo de esto que digo, y aunque no he tenido el gusto de estrecharlo en un fuerte y sincero abrazó, se lo mando desde aquí, porque lo que sí conozco, es su digno trabajo y su incalculable contribución a esta tradición, que pone a México, en los primeros lugares de una sana afición, de la cual deberíamos sentirnos todos orgullosos, porque es parte de nuestra verdadera identidad.

Espero pronto volver a criar gallos de combate, porque los mejores días de mi vida, me los he pasado junto con mi familia, meditando y reflexionando cerca de estas hermosas y valientes aves, que me han llenado de orgullo y satisfacción.

Navegando a un puerto seguro.


Me imagine que nacemos en un pedazo de tierra en medio de la inmensidad del océano, en forma de un pequeño barquito, y que para llegar al continente, a tierra firme y a un puerto seguro necesitas aprender a navegar.

Las distancias en el mar, por lo regular, no parecen tan grandes, incluso se pueden vislumbrar montañas tierra adentro desde cientos de kilómetros. Y eso, puede engañar a cualquiera.

Muchos, una triste mayoría, quieren llegar a esa tierra prometida, rápido y sin que les cueste nada de trabajo, y pierden el tiempo, gastan energías creyendo que son muy inteligentes que improvisando atajos, llegarán primero, esos barquitos, no avanzan, e incluso cuando hacen una pausa para ver que pasa, rebasaron ya su pedazo de tierra inicial… ¡pero para atrás! ¡Ya están más lejos que cuando iniciaron!

Unos zarpan con flojera, no previenen y creen que un poder superior, hará el esfuerzo y la previsión que ellos por indiferencia no hacen para llegar al puerto. Como lógicamente se demoran más, esperan que mágicamente, llegara una fuerza que los llevara incluso a arribar primero que los activos y previsores barcos, a esos los mediocres los ven como unos pendejos. Pero de pronto, la distancia se hace insoportable, y sin provisiones, se empiezan a desesperar, se sienten frustrados, se creen traicionados, y empiezan a maldecir y a culpar a ese poder superior en el que “confiaban” y que no les ayudo.

Otros zarpan con descomunal fuerza, y obvio, pronto se cansan, y se empiezan a rezagar. La falta de fuerza, da como resultado la pérdida de la autoconfianza, y llega la desesperanza. Entonces, se dan cuenta que van igual que aquel perezoso, pues ambos, navegan con la amargura que sorprende al que recarga sus responsabilidades, en mágicas fantasías.

Otros zarpan en el desmadre, creen que de esa manera, cuando menos piensan, estarán ya del otro lado. Pero la vida agitada y loca, también cansa rápido, y de pronto van navegando a los mismos nudos que los rezagados mediocres. Entonces, viene la frustración, y la envidia que les causa ver que otros sí avanzan.

Otros zarpan con miedo, y en la primer pequeña tormenta, se paralizan, sienten pues que no sobrevivirán e incluso muchos regresan, y luego lo intentan, y así pasan el tiempo, y cuando voltean, se ven entre puro navegante frustrado.

Otros tratan de engañar a los demás navegantes, y los quieren convencer de alguna manera a que los ayuden a navegar. Pierden tanto tiempo buscando quien haga lo que a ellos corresponde, que pronto sin darse cuenta, los parásitos, están en medio de esas muchas naves, naufragando en la flota la mediocridad.

Entre muchas cosas, la flota de la mediocridad, tiene también en común, que aquellas grandes y seguras embarcaciones que navegan con maestría la inmensidad del mar, les ofrecieron seguirles, para llevarlos a puertos seguros, pero ellos, los mediocres, vividores, frágiles veletas e ilusos parásitos, no quisieron, porque esa ruta, parecía la más larga… era una tontería, pensaban. Los ignoraron.

Algunos entienden que cometieron un error, que nunca es tarde, se separan de la flota de la mediocridad y esperan la oportunidad de tener a la vista, esa gran embarcación, que seguramente, los llevara al puerto de la plenitud y la verdadera realización.

Todos iniciamos a timonear desde cero. Algunos pensarán:
“Muchos ya nacieron ricos”
– La riqueza no es ni la realización ni la plenitud, la mayoría de los ricos son avaros, inseguros, miedosos y mediocres.
“Muchos nacen con suerte”
– Para conservar la “suerte” hay que hacer un gran esfuerzo, pues quien la entrega, siempre exige.
“No es lo mismo para todos”
– Entonces, aún estás en la flota de la mediocridad. Y te daré el nombre de uno de los barcos más admirables, para que compares tus condiciones con las de el: Nick Vujicic.

La frustración, el recelo y la ingratitud, son el resultado de sumar apatía, pereza y lujuria. Quienes así son, no les gusta pagar el precio justo de las cosas, y muchas veces se esconden en una Fe, muy parecida a la religiosa, en una inteligencia muy similar a la perversidad, y en una alegría muy parecida a la que se vive en los burdeles. Si, se ocultan ahí, para culpar a “agentes externos” les llaman: Dios y circunstancias.

Quien culpa a Dios, a la vida, y a las circunstancias por no poder llegar al puerto de la realización y plenitud, lo hacen porque no han querido entender que nadie los ha engañado. Esto nos lo deja claro Lucas: “Dejar que Jesús reine en mi alma, es abrirle las puertas para que Él haga lo que quiera conmigo”

Déjame agregar, que Jesus es un experto navegante. ¿Le has dejado orientar las velas de barca siquiera? ¡Lo puede hacer de manera magistral desde tu propio corazón!, pues el testimonio de ello, son aquellas embarcaciones que navegan fastuosas y seguras por los mares de la vida.

No hay otra manera de trascender si no estamos realizados y plenos. Llegar a un plano superior es imposible desde la mediocridad.

¿Y tú, para donde navegas?

Feliz domingo.

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