Ganar perdiendo.


Muchos hablamos de pérdidas, poco decimos de las verdaderas ganancias. Pensamos que sólo lo económico es lo que vale la pena ganar, y presumir; pero si lleváramos estadísticas de todo lo que recibimos y de lo que “perdemos”, lo que recibimos es una aplastante mayoría, las “pérdidas” son… nada.

La mayoría de las “pérdidas” no lo son. Son inversiones y costos que debemos pagar para seguir ganando. Vaya, ni siquiera el tiempo se pierde, tan sólo lo desperdiciamos. Tampoco es una pérdida cuando alguien muere; cuando se nos va un ser amado, sólo paso a otra etapa, a otro plano, e incluso, lo que nos deja es pura ganancia: el tiempo que estuvo con nosotros, su compañía y su recuerdo es un regalo.

Nos aferramos a casi todo, aunque no sea nuestro.

Una lista de ganancias nos acompaña a diario, y ya no la valoramos:

El despertar, abrir los ojos, estirarse, volver a empezar con el alba, es una nueva oportunidad.

El caminar, el ver, oír, oler, saborear, hablar, tocar, son regalos, son ganancias. Ya no se diga ¡hacer el amor! Eso es algo hermoso, no hay palabras precisas para describir tan bella acción.

La libertad, hacer lo que quieras, es después de la existencia, lo más valioso que nos da ese poder superior. Porque la vida sin libertad, no se puede concebir, es como un pájaro sin alas.

Las personas no nos pertenecen, están con nosotros por su propia decisión, y cuando amamos a alguien, lo primero que tenemos que hacer, es respetar su libertad. Si deciden irse, no perdemos nada, porque no son nuestros. Eso, hay que entenderlo.

Entonces los duelos después de las “pérdidas” no son otra cosa que procesos de entendimiento, de que las personas, no nos pertenecen, ¿para qué esperarnos a esos desagradables eventos y sufrir? ¿Por qué no lo comprendemos desde ahora?

Hay quienes se quitan la vida después de perder en un mal negocio. ¿Qué tan grande será su sentido de pertenencia? Sencillo, más grande que su amor a la vida.

La vida incluso, no nos pertenece, nos fue dada con la condición de “usufructo vitalicio” nada más. No podemos atentar contra ella.

Vida, libertad, y pertenencia, son los puntos más importantes para reflexionar hoy, para valorar lo que ganamos, y dejar ir lo que no nos pertenece, o lo que hay que pagar para seguir adelante sin detenernos a lamentar “pérdidas” que no lo son.

Hay quienes han sufrido una mutilación, y en la ausencia de esa extremidad, nace un par de alas.

He vivido de cerca las carreras de caballos, las peleas de gallos, y he aprendido que los buenos jugadores, lo primero que aprenden no es a perder, es a dejar ir, así sin remordimiento. Se entiende que el azar es una suerte, y tampoco nos pertenece su dominio.

Se han ido personas muy importantes en mi vida. Utilidades de un par de años de esfuerzo, se han ido en un mes. He aprendido, entonces he aceptado, y lo he digerido.

Lo único que podemos perder y eso si es muy grave, es la Fe, y eso si es de lamentarse.

A eso se refería Jesus cuando decía: “hombres de poca Fe” por que el rabino, sabía que eso, si era una pérdida.

Que tengan un feliz domingo, de ganar, ganar.

20140209-111448.jpg

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s