¿Desarrollo humano sustentable?


Cuando se habla de algo que se ignora, se presume algo que no se ha logrado y se quiere dar algo que no se tiene, obviamente es una burla.

La fundación de “desarrollo humano sustentable” que lanzo Felipe Calderón, raya en un cinismo exacerbado por la evidente megalomanía que padece. Si. Sólo alguien psicopatológico, puede animarse a regresar al país que convirtió en una hecatombe a pitorrearse de una sociedad ofendida y atemorizada.

Este sanguinario personaje, no puede hablar de desarrollo, pues su trágica gestión, fue un franco retroceso para nuestro país, para nuestra sociedad. En todo caso, si hubo un desarrollo, solo fue el de la septicemia que hiede en México, desde que la pobreza, la ignorancia, la falta de dignidad, de valor y de valores de la sociedad mexicana, le permitió usurpar una presidencia al servicio de intereses extranjeros.

Lo que más se transgredió en el funesto sexenio de Felipe Calderón, fue precisamente lo humano; ya ni que hablar de los derechos, esos sucumbieron ante la potente corrupción que distinguió la pesadilla que carcomió los sueños de millones de mexicanos durante 6 años. ¿Cómo se puede hablar de humanidad cuando se somete a las personas por medio de terror? ¿Cómo se puede hablar de humanidad cuando se decapitan los sueños de los jóvenes, condenándolos a un futuro incierto, con total carencia de derechos, garantías, y oportunidades?
¿Cómo puede hablar de humanidad alguien que mutila así el espíritu de toda una nación, tratándola con esa displicencia? ¿Cómo puede hablar de humanidad alguien cuerdo, sobrio, si a las víctimas les llama delincuentes sin serlo, a la juventud la trata de pandillera, y a quien pierde la vida en una guerra provocada sin razón, lo reduce a daño colateral?

Sustentable es sinónimo de razón. Quién se va de su país después de “gobernarlo” y no enfrenta la realidad con los que aquí nos quedamos, padeciendo sus impulsos psicóticos, no es digno de tener ningún espacio, ni siquiera de disfrutar de una libertad de la que nos ha privado. Podrá tener argumentos que sustentan su “razón”, pero eso no significa que sea la verdad. Porque razones pueden haber millones, pero la verdad, ¡es sólo una!

No podemos hacer entender quien padece vesania, que deje de hacer disparates. Lo que si podemos hacer, es exigir que se haga justicia, y si no se quiere aplicar, pues no hay que permitir que regrese a hacernos más daño, hay que hacerle saber que se le desprecia y que aquí no es bienvenido. Que se vaya a cometer excentricidades allá con los que si quedo bien, a costa de dejar malherido a su país.

No hay en México ninguna representación social digna ni confiable. Quienes se quejan del color que ahora tiñe Los Pinos, deberían de reclamarle a quién les permitió instalarse allí nuevamente, y ese es Felipe Calderón.

Y todavía hay pendejos que le donaron 6.6 millones de pesos. ¡Habiendo tanta pobreza!

20140215-075038.jpg

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s