Regenerarnos 


Hay veces que hasta nuestro propio organismo tiene las respuestas que nosotros no queremos encontrar en la cotidianidad. 

Las células de nuestro cuerpo se regeneran, incluso las del hígado aunque para este, el proceso sea mas lento, cada 400 o 500 días, quizás esto se deba a la complejidad e importancia de dicho órgano. 
Vivimos en un mundo enfermo, del cual nosotros formamos parte, cada uno podríamos ser una célula para su inmensidad, pero a diferencia de nuestro sabio organismo, nosotros no nos queremos regenerar, no tenemos voluntad para reconstruimos, no evolucionamos, nos quedamos estáticos, somos células mediocres, apáticas, contaminadas y que juntas nos hemos vuelto un tumor que es el cáncer que aqueja a la decadente humanidad; somos un tejido social enfermo que se niega a regenerarse. 
Muchos piensan que los psicoanalistas son cosa de locos; otros, solo lo hacen para que la “razón” los asista, pero no la verdad, que es muy diferente. Si aprovecharán esa inteligencia que malgastan para engañar al psicoanalista a tal grado que manipulan su diagnóstico, en regenerarse, seriamos en verdad como las células de un cuerpo sano. 
El psicólogo, sépanlo, les podrá ayudar a mejorar en medida de la honestidad que ustedes tengan consigo mismos. El psicólogo no es adivino, si lo engañas, quien padecerá los resultados serás tú mismo y quienes te rodean (y dices que los amas). El psicólogo no va a cambiar al mundo para ti, te ayudará a cambiar a ti para adaptarte al mundo. 
Un ejemplo: violadores o cómplices del abuso a menores, van con el psicólogo a que les ayude a superar la culpabilidad que sienten, convirtiéndose en víctimas, y a la víctima la convierten en un victimario provocador. Terminan saliendo convencidos de que perdonaran al niño aquel del que abusaron. ¿Absurdo? Pues es la realidad. 
Me gusta la armónica vida de Jesús por la sabiduría de sus palabras y la congruencia de sus actos. 
El Rabino, les dijo que derribaran el templo y que El lo reconstruiría al tercer día. Para mi es la máxima interpretación de la reconstrucción de nosotros mismos. —¿La resurrección al tercer día? — seguramente se refería al renacer en nosotros mismos. Todo esto es sin duda una manera metafórica de estimular la necesidad de regenerarnos y que tanto trabajo nos cuesta empezar a hacerlo. 
Pues mis queridas células, es de decisión personal, el seguir formando parte de un tejido canceroso o un tejido sano. 
Feliz domingo, y si es en familia, mejor. (Yo estoy hoy con la mía) 


¿Votar o no votar? 


Los partidos políticos son instituciones que solo sirven como vehículos para llegar al poder y servirse del mismo. -¿Los ciudadanos?- Esos no importan. 
Los partidos políticos, sus miembros, pero sobre todo sus candidatos, solo se acercan al ciudadano para solicitar su participación en el circo electoral. 
El rojo, el verde, el azul, el amarillo, el turquesa, el naranja y hasta el color de piel, aunque sea morena, tratándose de política, todos sirven al mismo régimen mundial. 
¿Independencia? No, los países se han vuelto colonias de un imperio, ellos deciden, no los ciudadanos. 
Barack Obama el vocero del poder mundial, felicita a Peña Nieto, mientras a Correa le reprende, ¿por qué será? 
Ahora que estamos en el tropel electoral del fantasioso mundo de las promesas, se ha ido acrecentando una disyuntiva: ¿votar, o no votar? 
Los candidatos, están a la altura de la cultura nacional, es lo que hay. No veo genuinos activistas, ni luchadores sociales, ni intelectuales, ni maestros, ni escritores, ni filósofos, ni periodistas, ni libres pensadores,  compitiendo por representar a la sociedad mexicana; pero si veo, los mismos políticos de siempre, a payasos, futbolistas, actores, cantantes, deportistas, y gente que vive del espectáculo, y ¡vaya! Que lamentable espectáculo estamos dando. 
Somos un país de mediocres que se pasan viendo la televisión, y ¿que es lo que ven? Novelas, programas de espectáculos y fútbol, pues de ahí les sacaron sus candidatos, de su propio mundo. 
Si postulan personas cultas, preparadas, verdaderos artistas y líderes sociales, esos nadie los conoce, no salen en la tele. 
No veo muchedumbre en torno a algún candidato, activista líder emanado de la voluntad social, del pueblo. Pero si veo, las mismas campañas políticas de siempre, con cientos y hasta miles de acarreados. ¡Que vergüenza! 
Parece que a la sociedad mexicana no le indigna nada; ya nada les asombra. 
Un ejemplo: comparen la cuenta de Twitter de Anahi con la de Aristegui ¡es mucha la diferencia! Pero a los mexicanos les gusta mas la fantasía que la realidad. 
La “verdad histórica de México” parece un capítulo de la Rosa de Guadalupe. Eso nos venden, porque eso les compramos. 
Si hubieran postulado al finado Chespirito a la presidencia en 2018, sin duda ganaría. 
Pero no quieren apagar la televisión. 
¿Se han preguntado por qué no regalaron Tablet en lugar de televisores? 
¿Han visto campañas donde regalen libros? 
No se hasta cuando vaya la mayoría a despertar, pero les resulta más cómodo que piensen por ellos. 
Hay que ir a votar, aunque sea a anular nuestro voto, para que sepan que sus candidatos no están ya a nuestra altura y que esa no es nuestra voluntad. No votar es no participar, es dejar que otros decidan por nosotros. Hay que involucrarnos, que estas sean las  elecciones más concurridas donde les vayamos a decir que no estamos de acuerdo con su corrupto sistema político fallido.