El Bronco electoral 


El fenómeno político electoral: “El Bronco” se ha convertido en la sensación del momento. 



Un candidato independiente que busca dirigir el destino político y social de una de las entidades industrial financiera más poderosa de nuestro país: Nuevo León. 

Pero, me pregunto: ¿Estará la sociedad  políticamente  preparada para aprovechar la llegada de un candidato ciudadano independiente al múltiple partidismo estéril y distinto al paradigma de los gobernantes tradicionales? Sin duda de llegar a ser el elegido, El Bronco no tendrá una varita mágica para resolver todos los graves problemas que aquejan a Nuevo León y que son los mismos que padecemos en la mayoría de Estados del país.

El Bronco y la sociedad se acercan a la recta final de la meta, que de ganar, enfrentaran un enorme reto al que no vencerán con carisma, argumentos y estrategias de mercadotecnia, sino con acciones, hechos y resultados, que deberán ser tangibles principalmente para los regiomontanos y que su reflejo destelle en todo México. No es fácil. 

Esa comunión que existe ahora con el candidato independiente en el norteño estado de Nuevo León, tendrá que persistir durante su mandato; el compromiso será de todos. 

Espero y no sea la sensación social de una competencia que se haya convertido en el espectáculo actual. No se trata de un partido de fútbol, ni de una pelea de box. 

Ojalá y los ciudadanos estén a la altura de las circunstancias actuales, y no se queden en el sensacionalismo pueril que nos tiene postrados en las gradas de los estadios de fútbol.

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