14.- Horacio y Thelma 


Thelma llego por la tarde al pueblo donde estaba Horacio. Muy cerca de la caseta de teléfonos, estaba la pequeña terminal, y sobre la misma avenida con enormes palmeras en el camellón, estaba un pequeño edificio de 4 pisos donde vivía temporalmente Horacio, y donde también tenía improvisada su oficina. 
En la entrada del edificio había una tienda de lácteos, Thelma pregunto por Horacio, y el dueño la atendió y le dijo en que piso estaba. De esas perversas coincidencias, Corina estaba precisamente en ese lugar, llevaba una factura del negocio de su padre, que allí entregaba sus quesos. 

Thelma salió de ahí para encontrarse con Horacio. Mientras Corina sentía que se le desgarraba el alma. Salió aprisa, camino rumbo al jardín, se detuvo, regreso, casi del edificio se volvió a regresar, se volvió a detener y regreso rápido, casi corriendo a donde estaba la caseta telefónica. Allí estaba su amiga Iris, la vio y la abrazo, el nudo que tenía en la garganta se deshizo en un llanto triste, no podía hablar. Su amiga no entendía, solo la consolaba.   
 

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