19.- La familia 


Don Paco durante la comida estuvo muy serio, y ya después salió a caminar con Horacio. 
– Mira muchacho, yo entiendo mas cosas de la vida de las que tu te puedas imaginar. Ese amor que nació entre mi hija y tu, es inevitable, mas daño nos haríamos todos si no los apoyamos. Nadie en mi casa merece que nos falles. No soy de muchas palabras, pero vamos hacer las cosas bien -. Horacio no sabia ni que decir. La bondad y nobleza del padre de Corina, no lo dejaba mas que admirarlo. – Horacio, lo mejor será que el niño se quede aquí con nosotros, tengo nietos de su edad que vienen a visitarnos, le hará bien, además mi hija es muy maternal, y mi mujer es muy buena-. 
Regresaron a la casa, Aarón estaba ya despierto y Corina los invito a dar una vuelta para que el niño viera los borregos, unos patos y las gallinas con sus pollitos. 
Corina le explico a Horacio cómo fue que se dio cuenta de la inesperada visita de la madre del niño y de su fugaz estancia. También le dijo que le dio miedo perderlo, y que la perdonara por no haberle contestado, pero que se sintió muy mal. 
Se hundieron en un fortísimo abrazo y un candente beso que terminó por arrebatarles el aliento, sus cuerpos ya se habían descubierto y se necesitaban, todas las células de ambos reaccionaban en una electrizante energía, de la que les costaba trabajo apartarse para no terminar haciendo el amor. 

  

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s