Lo que nunca dijo Felipe Calderón, de su absurda “guerra contra el narco” 


Voy a enfrentar el narcotráfico, y el crimen organizado de manera integral. 
Empezaré por hacer más prisiones federales, para evitar la corrupción y el hacinamiento en los penales estatales y municipales. Vamos a convertir estos centros, en verdaderos lugares de rehabilitación e inserción a una sociedad donde existan oportunidades para todos. 
Depurare los ministerios públicos federales, y estaré proporcionando constantemente recursos para la capacitación y actualización de sus miembros; las investigaciones por parte de la policía ministerial, serán claves para el desmantelamiento de la estructura criminal. 
Dignificare las instituciones policiacas, exigiré un trabajo a la altura del grave problema de inseguridad a estados y municipios, quienes no den resultados positivos, se irán, quienes se corrompan, serán juzgados sin excepción. Además creare un programa para profesionalizar todos los cuerpos policiacos del país. 
Empezaré por investigar las fortunas inexplicables de quienes han sido y son funcionarios públicos. Ya que es ahí donde se gesta el cancer criminal que permea a todo el país.
Fortaleceré es sistema de salud pública, para que tenga la capacidad de atender y sobre todo prevenir las adicciones en la juventud. De manera integral, habrá una constante campaña para la prevención del consumo de drogas. 
No trabajaré conjuntamente con EEUU, puesto que la historia nos deja claro que lejos de erradicar el narco en los países en los que intervienen, lo agudizan. Nuestro frente será en total autonomía, ya que somos una nación independiente y nuestra soberanía nos obliga a solucionar nuestros propios problemas. Las fuerzas armadas, solo estarán como apoyo de las instrucciones de seguridad estatales y municipales, pero no tendrán atribuciones policiacas. Nuestro ejército estará para salvaguardar nuestras fronteras y evitar el contrabando de armas. En esa labor se le exigirá al gobierno de Estados Unidos, acciones conjuntas, pero cada quien en su territorio. 
Las inversiones internacionales se harán en las zonas de mayor conflicto; en las fronteras olvidadas, por donde cruza la droga, porque en muchos de los casos, la única actividad económica que tienen para sobrevivir, se las ofrece el crimen organizado. 
Los derechos y garantías de los mexicanos, serán precisamente la garantía de que el estado de derecho sea el común denominador de este frente contra el crimen. No vamos a criminalizar a toda una nación, porque los mexicanos, la aplastante mayoría, somos gente de trabajo y de paz. 
Duplicaré el presupuesto de la educación pública digna y de calidad en todos los rincones del país. No permitiremos que nadie lucre con esta noble e importante labor de educar a los mexicanos. Promoveré la lectura como nunca antes. En cada colonia tiene que haber una biblioteca. Ningún niño estará expuesto en la calle trabajando, la niñez en su totalidad estará en la escuela, ese es su lugar. En México, vamos a preparar a los niños, como los futuros administradores de nuestros recursos, como directores de nuestras empresas, no como los obreros, o la servidumbre de los extranjeros. México tendrá siempre una oportunidad y será un ejemplo para nuestros hermanos latinoamericanos. 
Se acabaran los derroches en comunicación social, no habrá concesiones ni privilegios para ningún medio de comunicación. El derecho a la información, es un derecho que no admite negociaciones ocultas. 
No habrá persecuciones políticas, pero hasta donde las leyes nos lo permitan, se actuará de forma expedita, contra funcionarios del pasado que permitieron este clima de violencia en nuestro país. Porque la omisión también merece castigo, ante la obligación constitucional de garantizar la paz social. 
— Esto, no lo dijo mucho menos lo hizo, nunca jamás ningún político mexicano, ni siquiera el asesino de Felipe Calderón, que uso al narco para legitimarse. 

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