¡Por fin murió Castro! 


¡Por fin murió Castro!
¡Ahora sí, Cuba libre! 
Se organizaron elecciones, se implementó un nuevo sistema electoral, algo digno de un país democrático e institucional, como en México, un instituto electoral. 
El ejercicio electoral, a dado frutos. Estados Unidos de Norteamérica, a avalado el triunfo del candidato. 
Llegan los primeros créditos. Se planean las millonarias inversiones en infraestructura. 
Por lo pronto, para los inversionistas esto es una ganga, adquieren terrenos a un precio simbólico. Mientras el gobierno empieza a restaurar algunos edificios, de la llamada Habana vieja, se empiezan la levantar centros comerciales, allá se ve un Walmart, cerca de ahí, hay un McDonald, Burger King, y hasta un Carl’s Junior ¡por fin comeremos hamburguesas, festejan los cubanos. 
En un discurso, el nuevo presidente emanado de la voluntad popular, les pide a los cubanos, hacer un esfuerzo porque la tarea no será fácil. 
Ahora los cubanos, tienen ya un sueldo digno, como en México, ganan 4 dólares diarios. 
Las tarjetas que garantizaban la alimentación, dejaron de funcionar. Ahora puedes comprar lo que quieras con tus 4 dólares, nada te faltará. 
Los nuevos gobernantes, abren sus puertas a nuevos institutos educativos, claro, esto tendrá un costo, pero la educación de calidad, vale la pena. 
Empiezan a circular Mercedes Benz, BMW, Audis, Toyotas, Nissan, Ford, Chevrolet, Dodge nuevos, y cualquiera puede comprarlos, hay sistemas de financiamiento, pero las tasas de interés, no son las mismas que pagan los cubanos en Miami, esta nueva economía tiene un costo más alto, pues todavía hay algunos riesgos. Pero por lo pronto, nuestros políticos representantes, ya circulan por toda la isla en esos hermosos autos nuevos. 
EEUU, reforma la ley de migración, y terminan los beneficios de los cubanos al llegar por balsas a las playas de Florida. Ya no es necesario, ahora son libres. Pero pueden tramitar sus visas, sin problemas. 
Ahora hay algunas guarderías, para que las parejas de jóvenes cubanos, puedan dejar a sus hijos en un lugar seguro, mientras ambos trabajan, pues hay costos extras, el transporte público es nuevo, pero es un poco caro; la luz también se encareció, pero ya todos tendremos luz, los que la podamos pagar claro. 
Se empiezan a ver más niños en las calles, ahora ellos también se pueden ganar un dinerito extra. 
El presupuesto a la educación, se reduce considerablemente, es que se está invirtiendo en otras cosas muy importantes. Pero nada que no se pueda arreglar con una pequeñita cooperación de padres de familia. También existe la opción de llevar a tus hijos a escuelas privadas, a esas donde van ahora la mayoría de los hijos de nuestros representantes, con suerte te otorgarán una beca, y solo pagaras una parte, la educación, no tiene precio. 
Ya tenemos grandes hospitales privados, solo hay un pequeño problema, la atención dejó de ser gratuita, pero no vamos a escatimar en salud, eso tampoco tiene precio, además, hay muy buenos planes de financiamiento. 
Nos sacaron de donde vivíamos, la deuda que adquirió el país para salir adelante es altísima, pero están construyendo ya modernos fraccionamientos, son casas pequeñitas, y tenemos hasta 30 años para pagarlas. 
— La verdad es que con lo que voy a pagar por mi nueva casa, antes hubiera podido construir más de cinco. Pero los financiamientos no son gratis. 
De día trabajo en la construcción y de noche, trabajo en uno de los antros que abrieron nuevos, también hay muchos casinos, hay más vida en Cuba. Con un solo sueldo, y el de mi esposa, no nos alcanza, así que tengo que hacer un esfuerzo extra. 
El otro día llegó un joven muy agradable, y me ofreció un negocio por debajo del agua, dice que muchos de los turistas son adictos a las drogas, y que el me traerá de todo, para que pueda venderles, las utilidades son muy buenas, dice que en un fin de semana, puedo ganarme lo que gano en un mes en mis dos trabajos, y que no me preocupe, que están tratando de arreglar con la policía, para que no nos moleste, que ahora están más accesibles. 
Probé una de las drogas, y me siento como nuevo, no me canso, y casi no me da hambre, ahora sí, me voy a hacer rico. 
Las hijas de mi comadre, muy guapas por cierto, ya traen carro nuevo, trabajan en un Table Dance, es un carrito pequeño, pero antes ni imaginarlo. 
Estoy un poco triste, me enteré que mataron al joven que me traía la droga, me dijo que habían llegado otros competidores, y que nos querían sacar del negocio. 
El otro día, me detuvo la policía, me llevaron detenido a un lugar que no era la comandancia, me golpearon y me exigieron parte del dinero de la venta de drogas, además me obligaron a trabajar con otro señor de aspecto asesino. 
Lo que nunca pasaba en mi querida Cuba, ahora después de lo que me pasó, ando con miedo. Ya no confío en la policía. 
Estamos preocupados, han empezado a desaparecer jovencitas y niños, dijo nuestro presidente, que son los riesgos que corren los países libres, pero que aumentarán el número de policías, y militares para que esto no suceda. 
Algunas de las viejas escuelas, fueron derribadas. El salario que les asignaron a los maestros, es insuficiente, las cosas están caras, y ellos no pueden subsistir, antes acudían a las asambleas ciudadanas, pero ya no existen. Nuestros representantes están en lujosos edificios, velando por nuestros intereses. El problema es que es muy difícil acercarse a ellos, con eso del crimen, tienen mucha seguridad. 
Uno de los maestros que se estaba organizando para ir a reclamar la falta de recursos, no aparece, otros de sus compañeros, temen por su vida. Porque también a ellos los han amenazado. El gobierno dice que está investigando, que no permitirán que esto suceda. 
Muchos de los niños a falta de escuela, se están yendo a los campos agrícolas, trabajan para compañías americanas, ganan lo doble que nosotros 8 dólares diarios, pero están lejos de casa. 
No se vale, los mejores negocios, los tienen los familiares de nuestros representantes, gente del gobierno, la cosa no es pareja. 
Yo, ya no quiero vender droga, me siento muy mal, no puedo dejar de consumir esa porquería, mi mujer me quiere dejar. Fui con el doctor, pero me dice que el tratamiento es muy caro. 
Un médico cubano, de los viejos, me ha ayudado a rehabilitarme. No me ha cobrado nada, le ayudo en lo que puedo, ahora trabajo lavando carros en Walmart. 
Mi mujer me dice que nos hemos atrasado en los pagos de la casa, y que si no pagamos este mes, nos quitaran la casa, qué hay personas esperando una oportunidad. 
Se ha perdido la calma en Cuba, las personas tienen miedo. ¿De que nos sirve todo esto? Hay algunas personas viviendo en la calle, esto no lo hubiese permitido mi comandante Castro. 
Extraño los paseos con mi esposa e hijos por el viejo malecón, en paz. ¡extraño mi Cuba de antes! —

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