No se queje ¡Trabaje!


Nota informativa: 
Si usted quiere viajar por mejores carreteras, pague autopistas. 
Si usted tiene la necesidad de servicios de salud, pague un médico, los hay para todos los niveles económicos, lo cierto es que los mejores servicios, son inaccesibles para quienes ganan el mínimo, pues una consulta, equivale a una semana de trabajo. 
Si usted quiere estudiar, también hay planes de estudios de acuerdo a su nivel económico. Obviamente, aunque usted tenga mucha capacidad, sino tiene para pagar una carrera, pues tendrá que abandonar la idea. 
Si usted quiere agua, tiene que pagarla, los servicios cuestan y ahí están las empresas privadas, que administran ese derecho universal, listas para hacer negocio. 
Si usted quiere vivir seguro, contrate una empresa de seguridad privada, para que le garantice que usted y sus seres queridos, no sean víctimas de la delincuencia. Si no puede pagar, no reclame, los cuerpos de seguridad pública, están velando por la seguridad de políticos y funcionarios. 
Si usted quiere una casa, adquiera un crédito, hay planes para toda la vida, no pretenda que el Gobierno le regale nada, ellos también están trabajando para forjar su patrimonio, claro, también agradeciendo donaciones, de generosos y desinteresados empresarios. 
Si usted quiere alumbrado público, acepte un cargo extra a su recibo de luz, las compañías privadas, no son beneficencia pública. 
Si algún desastre natural, lo deja literalmente en la calle, mandaremos representantes del Gobierno para que les ayuden a organizar tandas, y se paguen ustedes mismos sus casas. Los funcionarios públicos, están administrando las donaciones en efectivo y despensas, para las próximas elecciones. 
Y no se queje, trabaje para pagar puntualmente sus impuestos, los lujos, los derroches, y la propaganda, no es gratis, alguien tiene que pagarle a nuestros representantes su vida de sibaritas. También hay que pagar impuestos especiales, para complementar los impuestos condonados a empresas privadas, que generosamente les dan a ustedes la oportunidad de trabajar, ellos arriesgan su dinero, no es justo cobrarles impuestos, pongan ustedes su granito de arena.
Los recursos naturales, no son nuestros, tuvimos que invitar a los extranjeros a administrarlos, porque hay que reconocer que como no somos perfectos, hemos tenido algunas deficiencias, y preferimos que vengan a invertir, exentos de impuestos, para que les den a ustedes trabajo, e insistimos cumplan puntualmente con sus obligaciones fiscales. 
Atentamente: el Gobierno de los tres niveles, trabajando para ti.

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El espejo 


EL ESPEJO 
Te levantas por la mañana con todas las marcas y rastros que el sueño deja en ti. Te miras al espejo… ¿te avergüenzas? 

Te arreglas para ir a una reunión, quieres ir sencillamente presentable. Te miras al espejo… ¿te sientes satisfecho? 

Estas triste, y en tu propio reflejo buscas las respuestas que necesitas. Te miras al espejo… ¿te sientes mejor? 

Estas muy enojado, no quieres hablar con nadie. Te miras al espejo… ¿te relajas? 

Estas feliz, lograste algo muy importante. Te miras al espejo… ¿te sientes orgulloso? 
El espejo no tiene vida, el espejo como objeto no tiene ningún valor, ni posee ninguna magia. Tú eres lo más valioso, el reflejo de tu persona es lo que hace que te busques en esa geometría cristalina y brillante. 
¿Te gusta lo que ves en el espejo? 
Los verdaderos y más sinceros amigos, son el reflejo de lo que somos nosotros; en ellos te puedes ver, como estés, como te sientas, como sea, ellos reflejarán tu realidad; muchas veces nos sentiremos avergonzados, otras quizás insatisfechos, a veces solo nos sentiremos mejor, nos relajaremos o nos sentiremos orgullosos. 
Así como el reflejo de un espejo no miente, así son los amigos. Por eso dicen que a un amigo se le lastima con la verdad, porque muchas veces nos convertimos en algo que no queremos ver, en algo que no aceptamos ser. Pero un buen amigo también te mostrará tus cualidades y virtudes, te hará sentirte orgulloso… muchas veces también nos negamos la oportunidad de reconocer nuestras virtudes, y un amigo, un buen amigo siempre te las reflejará. 
Mírate en las personas que amas y te aman de verdad, porque son como un espejo… solo reflejarán lo que tú eres. Solo eso. 

Los hijos y la libertad.


Reflexión… 
Lo más valioso en la vida, es la libertad. Por eso, cuando los hijos empiezan a tomar decisiones de adultos, se supone que ya están listos para valerse por sí mismos, y hay que dejarlos volar, hay que respetar sus expectativas, y no obligarlos a cumplir las nuestras. 
Después te quedas ahí, para cuando ellos necesiten un consejo, o quizás ni eso, tal vez una opinión tuya, o parte de tu tiempo para que los escuches. 
A los hijos, no hay que cargarlos con nuestros complejos, con nuestras fobias y frustraciones, porque luego andan por el mundo con sentimientos inexplicables, que los aturden y no los dejan vivir en paz. 
Ya la vida se encargará de darles sus propias lecciones, para que las experiencias sean de ellos, y así adquieran las enseñanzas necesarias para seguir el camino que eligieron. 
Los hijos no nos pertenecen, cuando menos a mi, no me deben nada, ellos son libres, no hay ninguna condición, no llevan culpas ajenas, no las mías. 
En lo personal, la mayor satisfacción que pueden darme mis hijos, es que sean ellos mismos, genuinos, que no permitan la manipulación, que nada los condicione, que lleguen hasta donde tengan que llegar, que alcancen lo que deseen, pero sobre todo que paguen el precio justo, ni más, pero tampoco menos. 
Yo no he visto a un par de pájaros viejos, hacer ningún esfuerzo por alimentar a un pájaro grande, joven y fuerte. 
Yo me puedo equivocar, pero la naturaleza, no. Ella está dotada de una sabiduría infinita. 
Muchas veces, lo único que tenemos que hacer, es aprender a observar, ese puede ser uno de los grandes secretos de la vida.

Todos contra Delfina Gómez.


Rina, la moderadora, con su introducción a los temas, me da la impresión de que fortalece al PRI, esto no es otra cosa, que la mano del Gobierno, dentro del proceso electoral. 

Juan Zepeda, ha mejorado en el discurso, pero carece de ideas propias, trata de impresionar, pero lo suyo es retórica. Me quedo con la frase: “Caballo que alcanza, gana” me recordó al precandidato del PAN a la presidencia de la República en 2006, Alberto Cárdenas Jiménez. Esto nos dice, que el PRD se homóloga con la ultraderecha, y deja en claro que no es un partido de izquierda. 

Alfredo del Mazo, con la eterna retórica priísta, y sus números a favor, mintiendo sistemáticamente trata de engañar de nueva cuenta, para condenar a los mexiquenses a los mismos males que han padecido desde siempre. A falta de credibilidad y propuesta, tiene recurrir reiteradamente a la amenaza, para fortalecer el miedo al cambio, por parte de los ciudadanos. 

Josefina Vázquez Mota, especialista en lucrar con un mal que ellos mismos han fomentado: la inseguridad. La historia inmediata, nos deja en claro, que el PAN, ha superado al PRI, pero en sus peores prácticas. 

Delfina Gómez, trabaja y expone problemas reales, pues su propuesta es el reflejo de las inquietudes de los ciudadanos, ya que las bases del partido que representa, son sociales. Evidentemente, Delfina, no es una oradora del nivel de Vázquez Mota, de Del Mazo, de Zepeda, pero sin embargo transmite más que los demás candidatos, incluso que Teresa Castell, que se siente superior por su condición de independiente. 

Óscar González, el candidato del PT, parece que no tiene idea de lo que sería como gobernador. Deja en claro que su mejor intención, es dividir, para debilitar a la candidata de MORENA, y cree que lo logra, y para él, ese sería su triunfo. 

Algo que tienen en común todos los candidatos (excepto Delfina Gómez), y que es el blanco de todos sus ataques, se llama: Delfina Gómez y su partido, MORENA. 

Para cerrar, quiero dejar en claro, que en una verdadera democracia, no hay perdedores, porque se supone que la que gana siempre, es la voluntad del pueblo, para el pueblo. 

Ausencias… 


Es más la costumbre, el saber que tarde o temprano, porque así tiene que ser, es que volverás a ver a aquella persona a la cual, no se ha valorado sinceramente su presencia. 

Las personas por más amor que nos tengan, siempre buscan una retribución afectiva o sentimental; es algo natural, tener la necesidad de sentirse bienvenido, incluído, respetado, valorado… Es importante dar, sin esperar nada a cambio, pero en aspectos emocionales o sentimentales, dar, dar, y dar, sin recibir nada, afecta seriamente nuestra autoestima, se pierde el amor propio, y por consecuencia la dignidad. 
Pareciera que los desprecios y la indiferencia, no deberían ser tomados en cuenta… pero, no se puede ignorar algo, que hasta el subconsciente percibe, y que luego empieza a manifestarse en auto-boicots. 
Supongamos que tu vives en el lugar 7, y regularmente siempre visitas en la mínima oportunidad, el lugar 1; y resulta que quien vive en el lugar 1, puede hacer varias vistas al lugar 5 al 4, también al 3 y al 2, incluso al 10, pero nunca visita el lugar 7. 
Las matemáticas son frías, pero son objetivas, exactas y los números no mienten. 
Ante un resultado así, no hay excusas. Se puede ir hasta el lugar 7, pero se prefieren otros lugares, así de fácil. 
Por otro lado, suponer que las personas siempre van a permitir un trato diferente, sólo por pensar diferente, es un grave error de apreciación. Eso tiene nombre y apellido, se llama: Falta de respeto, y se incurre en una: discriminación. 

Esto es muy común en las “familias” donde existe una tiranía, y empieza a manifestarse por pequeñas fisuras, que se vuelven grietas, y después terminan siendo unos abismos, que separan para siempre. 
Hay que tener mucho cuidado con las distancias afectivas que manejamos, no hay que suponer nada, cuando menos se piensa, ya no hay retorno. 
Es muy triste dejar de ver a alguien porque murió, pero esa es una causa inevitable, no está en nuestras manos. Pero debe de ser más doloroso, provocar una ausencia total de las personas que decíamos “amar” y que terminamos matandolas en vida.
Hasta un perro maltratado, se aleja de quien le provoca daño. Mala la comparación, pero muy poca la diferencia. 
Si no fuimos capaces de amar verdaderamente a las personas, más allá de nuestras creencias, de nuestras diferentes formas de pensar, cuando estuvieron cerca… lejos, mucho menos. Por eso si alguien se aleja totalmente de nuestras vidas, es momento de reflexionar, para evitar repetir el daño en otras personas; debemos de aprender de la experiencia, y valorar en tiempo y forma a esas personas que dijimos amar, antes de que sea demasiado tarde. 
El remordimiento, es un brebaje, que hay que beberlo sólo, para no dañar a nadie más. 
Cuando las cosas son así, piensa que lo mejor que puedes hacer por los ausentes, es desearles suerte, y dejarlos vivir en paz. Porque si alguien no regresa, es porque seguramente esta mejor, que de donde partió. 
De verdad, esto es para reflexionar. 

Qué tengan un buen domingo, y si es en familia, mejor.

Feminicidos. Móvil: ser mujer 


El hecho de que ha una persona, le arrebaten la vida por cualquiera de estas situaciones es aberrante. 
Le gustaba tomar 

Salía de noche 

Vestía muy provocativo 

Salió sólo 

No obedeció a su pareja 

Se fue a divertir 

Tenía amigas locas

Iba caminando por una calle sólo 

Tuvo relaciones sexuales con otro 

Provocaba pasiones en Facebook

Por Puta 

Era muy rebelde 

Se sentía muy chingona 

Me gustaba y no me hizo caso 

No me entendió 

Por bonita

Por fea

Estaba re buena 

Porque la amaba 

Porque no quiso coger conmigo 

Porque aquí mando yo 
Y así… Por situaciones tan absurdas como las anteriores, seres humanos terminan siendo asesinados, de las maneras más brutales. 
¿Cuál sería aquí la diferencia?
Yo, en lo particular, no veo ninguna. Que alguien le quite la vida a otra persona y argumente cualquiera de las anteriores situaciones, tiene una afección psicosocial, grave, y esa no es una enfermedad que justifique nada, es un problema que nadie quiere atender. 
No hay diferencias… pero, hay un “móvil” para que un ser humano sea asesinado por situaciones, que insisto son absurdas: SER MUJER. 
¡Qué vergüenza!

Los niños de ayer, y los columpios de hoy. 


Me gusta la infancia, 

me gustan los niños, 

me gusta esa parte que todavía no aprende a fingir, 

que siente, 

que dice, 

que pregunta, 

que sonríe, 

que perdona, 

que juega, 

y que es experto en soñar con los ojos abiertos, 

capaz de reproducir ilusiones más precisas… despierto, que el subconsciente cuando duerme. 
El mejor espejo para mirarnos, es sin duda la niñez. 
¿Qué tanto nos ha deformado la vida, que no podemos reflejarnos ya en la imagen del niño que fuimos? 
Yo me siento orgulloso del niño que fui, porque fue un niño que me enseño cosas que ahora de adulto pongo en práctica a diario. 

Ese niño, fue un niño valiente, que a pesar de burlas, 

de escarnio, 

de violencia 

y de abusos, 

se mantuvo firme, y no replicó patrones, decidió seguir jugando, y en su oportunidad aún siendo niño, cuido, respeto y amo a los que eran más pequeños.
No sé en qué momento deje de ser niño, pero lo que sí sé, es que ese niño que fui, me entregó todas las facultades para ser hoy un hombre, que no se avergüenza de su pasado. 
Muchas veces, ahora lo sé, que el pie que te meten en la infancia, te hace caer cuando ya eres adulto… 

Esto quiere decir que el niño aquel que fuiste, se sostuvo, y mantuvo el equilibrio, que después de hombre, uno pierde, por complejos, prejuicios y por temor.
Hay veces me pregunto:

¿Por qué para mi es más fácil convivir con los niños y con los ancianos? 

Creo que es porque en la plenitud de nuestras vidas, olvidamos ser nosotros mismos, por lo que los demás, quieren que seamos. 

Nos dejamos llevar y nos ponemos máscaras, 

armaduras, 

escudos, 

y nos protegemos tanto, 

que olvidamos ser quienes éramos. 
¿Qué tan niños somos ahora? 
Jesús, aquel milenario filósofo lleno de amor, nos enseñó a ser como niños, porque solamente en esa condición, sería posible una verdadera evolución. 
El crecimiento del ser humano, tiene que ser así, más allá de las pasiones, más allá de las ambiciones, más allá de los odios, complejos y rencores. 
Mi pregunta para hoy sería:

¿Te sientes orgulloso o te avergüenza ser ahora el niño que fuiste ayer? 

La respuesta tiene que ser muy interesante, para saber, ¿Qué tan lejos estamos de ser el niño aquel que fuimos? 

Hoy, es un buen día para reflexionar al respecto. 
¿Nos vemos en los columpios?