La crisis mental de los mexicanos. 


Nuestra crisis mental. 
Las crisis son un fenómeno negativo,  social inestable y peligroso. 
En México, los “logros” de las políticas económicas, no alcanzan más que a reflejarse en los bolsillos de los más ricos, de los políticos y sus funcionarios. 
Un país con casi la mitad de su población en situación de pobreza, es un país en crisis. 
Un país que se encuentra en la lista de los cinco países con mayor desigualdad, es un país en crisis. 
Un país que en los últimos 25 años, no a mejorado el ingreso de las familias, es un país en crisis. 
Un país con el 12% de su población en pobreza extrema, es un país en crisis. 
Un país con casi 2 millones de niños abandonados, que es el segundo país de Latinoamérica en ese rubro, es un país en crisis. 
Un país donde 23 personas mueren por desnutrición al día, (literalmente morir de hambre) es un país en crisis. 
Un país con una ciudad como Juárez, en Chihuahua, con 15 mil niños huérfanos por la guerra contra el narco, y abandonados por el gobierno, es un país en crisis. 
Un país con más de 3 millones de adictos a las drogas, es un país en crisis. 
Un país con más de 250 mil muertos por el crimen organizado, y 30 mil desaparecidos, con cientos de fosas clandestinas, donde desaparecen 43 estudiantes en medio de policías municipales, estatales, federales y militares, y donde todavía no se sabe donde están, es un país en crisis. 
Un país con el número de violaciones a los derechos humanos, que nos sitúa como el número 1 de Latinoamérica, donde la tortura y las ejecuciones extrajudiciales es la constante, es un país en crisis. 
Un país representado por un presidente envuelto en un escándalo de conflicto de intereses, y que además reconoce a la corrupción como un arraigo cultural, es un país en crisis. 
Un país que aparece en la misma lista que Afganistán que es el país más peligroso del mundo, seguido de Guatemala, México, Iraq y Siria, es un país en crisis. 
Un país que es el quinto más peligroso del mundo para ejercer el periodismo, y el número uno en Latinoamérica, un país donde todos los hilos criminales conducen a la política, e intentan callar la verdad matando periodistas, es un país en crisis. 
Un país que invierte más en partidos políticos, gasto militar, burocracia, propaganda mediática, que en educación y cultura, es un país en crisis. 
Un país donde el 57% encuentra su subsistencia en la informalidad, es un país en crisis. 
Un país, donde el presidente nacional, no se pronuncia por el cruel y cobarde asesinato de una periodista, un país que prefiere ocultar la realidad, y responsabilizar a la mente de los ciudadanos, créanme: es un país en crisis. 
Imagen: El Universal 

​Una pequeña historia sobre clasismo, feminismo y… otras cosas difíciles de entender.



El arquitecto Flórez, se presentó a un cóctel, reunión a la que convocaba distinguido y prominente constructor, para festejar el paquete de obras de este nuevo año. 

No había duda de que para el señor Moncada, dueño de la poseedora de varios contratos federales, el Arquitecto Flórez era uno de sus favoritos, para hacerle responsable de majestuosas obras. 
Moncada, un hombre en los 60’s, se acercó al matrimonio Flórez; el arquitecto se hacía acompañar de su hermosa y joven esposa, quizás 5 años menor que Flórez. El ambiente estival impregnado de perfumes finos, donde el paradisíaco jardín, servía de lujoso marco donde los asistentes lucían ataviados de elegantes prendas, y entre murmullos, sonrisas circunspectas y miradas indiscretas, se alcanzaba a percibir el tenue sonido que desprendía  un violín y el cristalino golpeteo de las copas y el hielo de los vasos… Moncada interrumpió cortésmente, y profirió: 
— ¡Arquitecto Flórez! 
Sin quitar una mirada atrevida de su esposa… 
— ¡Pero qué bella y sensual es su esposa! No cabe duda que es usted afortunado, y yo de manera personal, procuraré que la fortuna le siga sonriendo. —
— ¡Muchas gracias, Sr. Moncada, es usted muy gentil y amable —
Agradeció el Arquitecto Flórez, mientras que su joven esposa, tan sólo alcanzaba a dibujar una lánguida sonrisa, seguida de un ligero movimiento de cabeza, en señal de agradecimiento; inmediatamente ella volteó a ver el rostro del arquitecto con mirada de interrogación, pero notó que su marido sonreía feliz, y sinceramente agradecido. 
Leslie, recordó que escasos 15 días atrás, cuando acompañaba a su marido, un trabajador de una obra del arquitecto, hijo de un contratista de las confianzas de Flórez, al saludarlo, le dijo: 
— Con todo respeto arquitecto, tiene usted una esposa muy hermosa, a sus pies señora — 
Terminando de decir eso, hizo una respetuosa reverencia, además de ser muy cuidadoso de no mirar de manera impropia a la señora Flórez. 
El arquitecto le dio un fuerte empellón al momento que le gritaba: 
— ¡Qué te pasa igualado! — 
Inmediatamente después del exabrupto, Flórez dejó a su esposa en su auto, y se dirigió a despedir al infortunado joven y a su padre, amenazando de que fueran a firmar su renuncia sin exigir nada, de lo contrario demandaría al joven, por su irrespetuosa actitud, que ofendida a su mujer. 
Don Arnulfo, el contratista padre del apuesto joven que queriendo ser amable, ofendió a su patrón, no dijo ni una sola palabra cuando fue despedido, ni tampoco cuando fue a firmar su renuncia, pero nunca bajó la mirada. 
Recordó que cuando su hijo iba en la secundaria, vivió una situación también, difícil de comprender. 
Luis el hijo de Arnulfo, era un joven bien parecido; durante el tercer año de secundaria, un grupo de chicas, lanzaron a una compañera cuando Luis pasaba cerca de ellas, Luis se hizo a un lado, y la joven se golpeó en el piso. 
La directora de la secundaria pública a donde asistía Luis, lo expulsó. Las explicaciones del joven, no fueron suficientes, aunque él insistía que algunas de sus compañeras, lo molestaban, porque no les hacía caso, lo de ellas ya no era un juego, era un acoso, y Luis, trataba de no hacer caso, porque hasta algunos compañeros le hacían burla de maricón, por no chacotear con sus compañeras. 
El argumento de la directora fue: usted no fue lo suficientemente hombre.
Así las cosas… algunas difíciles de entender, otras muy obvias, pero lo que resulta es, que todo es meramente circunstancial. 

Todos somos hijos de… Carlos Slim. 


La red de fibra óptica más importante de mi país, y al mismo tiempo de Latinoamérica, es propiedad de Carlos Slim. 
La red de carreteras de cuota mas importantes de mi país, es propiedad de Carlos Slim. 
El petróleo de mi país, es extraído por empresas que son propiedad de Carlos Slim. 
Los mejores centros comerciales de mi país, son propiedad de Carlos Slim. 
La minería recurso natural y riqueza de mi país, es también parte de los negocios de Carlos Slim. 
Uno de los grupos financieros y bursátiles mas poderosos de mi país, capaz de proporcionar pólizas de seguros a Pemex, es propiedad de Carlos Slim. 
Una de las productoras mas importantes de cine y televisión de mi país, es propiedad de Carlos Slim. 
Reflexiono… 
¿Por qué decimos: mí país? 

¿A caso nos pertenece algo? 

¿Quienes son los dueños? 
Quizás, Juan Rulfo, a manera de visión, creo un personaje como Pedro Páramo, entre los muertos. Porque ahora, la mayoría, somos hijos de Carlos Slim Helú, en un país, también donde la muerte, es protagonista.

¿Cuál independencia? 


El solo hecho de ser un país INDEPENDIENTE, debiera ser el verdadero motivo de festejo, no sólo hoy por la noche, sino todos los días, eso se llama orgullo patrio. 
Dependemos del BM (Banco Mundial) del FMI (Fondo Monetario Internacional) del G20 y otras organizaciones internacionales creadas y auspiciadas por EE.UU. Además estamos dentro de un TLCAN (Tratado de Libre Comercio de América del Norte) o NAFTA (por sus siglas en inglés). 
Estas organizaciones internacionales adhieren a países, que permiten casi un control total desde el exterior. Apoyan una democracia que siempre les favorezca, y permiten que los políticos locales amasen fortunas a su paso por los puestos públicos como “bono” a su sumisión. 
Los partidos políticos y sus encarnizadas luchas por alcanzar el poder, no es por la vocación de gobernar, es por el negocio multimillonario que significa ser elegido “democráticamente”. 
Estas deleznables Prácticas, han prostituido el verdadero quehacer político, que al sentirse excluido del negocio, pacta en perjuicio de nuestra nación, para alcanzar pequeñas cuotas de poder. 
No se necesita tener una licenciatura en ciencias políticas para darse cuenta que el control de los principales sectores económicos, están en manos de transnacionales. 
La corrupción no es una cultura; la corrupción en nuestro país, es un fuego que atizan desde el extranjero, porque esa práctica solo nos perjudica a los ciudadanos, pero jamás alcanza los intereses macroeconómicos, que están blindados precisamente por quienes deberían proteger los intereses de todos los mexicanos. 
Somos un país con una inmensa e inagotable riqueza natural, que disfrutan otros países, mientras que nosotros vivimos en una lacerante pobreza y no sólo económica, también social, educativa y cultural.  
¿Cuál independencia vamos a celebrar? 
Pero a la mayoría les vale madre, prefieren disfrutar el “Grito de la Independencia” al ritmo de banda. 

México y el nuevo orden mundial 


México y el nuevo orden mundial 
 
La globalización es la manera de controlar todo él urbe; la globalización es la herramienta para imponer un nuevo orden mundial. Pactos, tratados, agrupaciones, fondos económicos y monetarios son regidores a favor de las leyes y formas que se tienen que seguir para terminar de imponer este nuevo orden, todo en favor de los más grandes capitales del mundo.  

 
En México cada vez es mayor el descontento social. 
A todos nos afecta las malas decisiones del gobierno, porque no son decisiones en beneficio de la sociedad, no representan ninguna solución a nuestros problemas y necesidades más elementales. Estas decisiones del gobierno obedecen al nuevo orden mundial, y se deben de imponer en un falso marco democrático, y si esto no funciona, se generan conflictos por medio de infiltraciones de la CIA y se crean ambientes de inestabilidad que generan climas hostiles, violencia y guerras como instrumentos de control social. 
• Salarios bajos 

En México no habrá salarios dignos, porque en el nuevo orden mundial decidieron que seriamos un país de obreros mediocres y mal pagados. Nos han convertido en una enorme fábrica de automóviles. Se necesita mano de obra barata para que la mayoría de las utilidades se queden en manos de los capitalistas. La reforma laboral, está diseñada en favor de este nuevo sistema.  

 
•Desempleo 

El fantasma del desempleo es una acción deliberada. De esa manera garantizan la mano de obra barata; hay miles de personas con mucha necesidad esperando ser contratados por lo que sea para poder sobrevivir. 
•La inflación 

Es otra herramienta del gobierno para subir los precios de los bienes y servicios, además de la canasta básica, afectando el poder adquisitivo de los trabajadores, haciendo insostenible la manutención de una familia con un solo miembro trabajando. Los mexicanos tenemos que vivir al día, nuestro nivel económico no crecerá. Recordemos que somos una nación diseñada desde el exterior para ser proveer mano de obra barata, nada más. 
•Educación

En México no se necesitan universidades para todos, porque estamos diseñados para ser únicamente proveedores de mano de obra. Con una educación básica es suficiente para mantener una línea productiva de obreros, no necesitan más. La cultura para los obreros es un problema para los inversionistas. La reforma educativa, y los conflictos magisteriales no son una casualidad.
•El abandono del campo

México no es un país productor de alimentos, es un país consumidor. Como el nuevo orden mundial estableció que México sería una gran fábrica de automóviles, lo que necesitan son obreros y no campesinos productores. No es casualidad que donde anteriormente habían hectáreas produciendo, ahora sea solo monte abandonado. Lo único que se produce aquí es lo que se exporta en su mayoría y que beneficia a quienes comercializan y no a los productores originales. Los ranchos más productivos son los que tienen rentados empresas extranjeras. 
•El crimen y el narco 

La criminalidad en México se ha fortalecido debido a que su combate es una simulación. El narco ha sido el pretexto perfecto para desplazar a poblaciones enteras en beneficio de empresas extranjeras que extraen metales preciosos e hidrocarburos. El que los Zetas tengan asolada precisamente toda la región donde está asentada la Cuenca de Burgos que es un yacimiento rico en gas shale, no es casualidad. La guerra contra el narco en Ciudad Juárez, ha despoblado el Valle de Juárez, otra región donde existe un yacimiento rico en gas shale, tampoco es casualidad. El crimen organizado se ha convertido en el brazo armado del neoliberalismo que florece en nuestro país. Asesinan periodistas incomodos, activistas y luchadores sociales. Otros son presos porque se les imputan nexos con el crimen organizado sembrándoles evidencias. Con el pretexto de una lucha contra el crimen, México se ha convertido en un estado policial. Se invierte más en armamento que en salud y educación. Además este ambiente de inseguridad mantiene a la sociedad temerosa en un constante estado de shock; un adoctrinamiento que es una “bondad” más del neoliberalismo. También cabe resaltar que una sociedad adicta, es una sociedad enferma que se preocupa más por conseguir droga, que por alcanzar un mejor nivel de vida.  

 
•Las privatizaciones 

En México no hay empresas públicas, porque las empresas públicas benefician a la sociedad y de lo que se trata es de que se beneficie a los capitalistas. Las reformas son privatizadoras, pues le dan entrada a inversiones extranjeras que obviamente no son de las hermanitas de la caridad. Ellos vienen a hacer negocios y lo demás no les importa. Los servicios que deberían de ser públicos no lo son. Todo nos cuesta: la salud, la educación, la infraestructura carretera… todo. Y para colmo, el que seamos un país productor de petróleo, no nos beneficia, al contrario pagamos una de las gasolinas más caras del mundo. Las universidades es un lujo que muy pocos se pueden dar en nuestro país. La ecuación es sencilla, hay más universidades privadas que publicas. 
•Los impuestos

 Los impuestos sirven para sostener la vida de sibaritas que llevan nuestros políticos y funcionarios, además para que se hagan millonarias publicidades y para garantizarles a ellos su carrera política. 
•Los medios de comunicación 

Se han convertido en una herramienta insustituible para hacer política. La publicidad en medios es abismalmente diferente a la realidad que vivimos. Pero esa puesta en escena es un negocio rentable para ambos: “ayúdame a engañar”. No cabe duda que después de la política los medios es otro poder intocable. Los espectáculos, los deportes y las y telenovelas se han convertido en el circo que mantiene cautivas a las masas, y es ahí además que les hacen creer lo que ellos quieren. No por nada es bien sabido que los mexicanos en su mayoría saben más de futbol que de política. Conocen más la vida de los artistas que sus derechos. Están más preocupados por la telenovela que por su propia vida, y se divierten más con programas para niveles intelectuales de niños de 12 años que por ejemplo leyendo un libro. Los medios cumplen a la perfección su papel para manipular a la sociedad y si alguien lo duda, ahí están los millones gastados en televisiones para mantener a los mexicanos embelesados y ajenos a nuestra trágica realidad. 
•La justicia 

La justicia en nuestro país es un cuento. La justicia nada más alcanza a los pobres. La impartición de justicia en México nunca alcanza a políticos ni a inversionistas, este clima de corrupción favorece a la inestabilidad social y lo mejor para mantenerse a salvo, es no señalar a nadie pues las denuncias son un bumerán que alcanzan siempre al que busca la justicia. Para mantenerse vivo y “libre” no hay que buscar la justicia. La constitución mexicana en la vida real, yace inerte, muerta. 
•La política 

El sistema político mexicano es la mejor representación que hay del cinismo y la impunidad. La realidad es que el dicho del Profe Hank González está más vigente que nunca: “político pobre, pobre político” y así es, en México la política no representa la realidad de nuestro país. La política vive en la opulencia, en el derroche, en la impunidad. La vida de los políticos es muy ajena a la de los mexicanos. Por eso quien se dedica a la política se perpetúa en ella y dentro de los partidos, pues se acostumbran a medrar del erario para evadir la realidad de millones de mexicanos. En México la política y la farándula es lo mismo, incluso hasta celebran matrimonios entre ellos. 
•Democracia 

Todos los anteriores puntos, no favorecen a la democracia. La pobreza, el desempleo, la inseguridad, la corrupción, la desigualdad, son fenómenos que solo se existen en países antidemocráticos, esto que vivimos es una dictadura. Si en verdad los candidatos representarán la voluntad popular, no tendríamos que sortear todas estas calamidades a diario para solo sobrevivir. Y si a esto le llaman “democracia” nada más porque la avala EE.UU, simple y sencillamente es pura simulación y por cierto bastante cara. 
No, no son ineptos nuestros políticos. Son excelentes operadores en favor del nuevo orden mundial, cumplen a cabalidad los objetivos que les han trazado desde el exterior y entregan impecables resultados siempre en favor de los capitalistas quienes son los que en realidad gobiernan no sólo a México, sino a la mayoría de países del mundo. 

El parlamento Yanqui en México 


Cuando contratas a alguien para realizar determinado trabajo y este no cumple esta cometiendo un fraude. 
¿Se han dado cuenta que con el paso del tiempo quienes han ostentado un cargo público ya sea por decisión popular o designación hacen las cosas mal y no pasa nada? 
Así es. Los funcionarios públicos son inmunes a la justicia. 
Para todo tienen pretextos y explicaciones sin ningún sustento y que además desafían toda la lógica. Finalmente no pasa nada. Ninguna acusación en su contra prospera, son intocables. Y cuando llega a caer alguno, es resultado de una vendetta política o mera estrategia para simular justicia. 
La lista de ejemplos de impunidad puede ser casi infinita. Ningún director de Pemex esta preso, y según la paraestatal se privatiza porque no ha sido bien administrada. Ningún director de ninguna dependencia esta preso. Ningún miembro de ningún gabinete federal esta preso, la justicia no se tibia para alcanzarlos aunque las acusaciones, pruebas, y testimonios sean mas que evidentes. Si no cumplen con las expectativas ciudadanas o las promesas hechas en campaña, tampoco pasa nada. Empeoran las cosas, se van, y no hay ninguna consecuencia en su perjuicio. 
Pues les tengo una noticia ¡si están cumpliendo! Y lo hacen con precisión quirúrgica, son contundentes en lo acordado, si, pero no con los ciudadanos, ni tampoco en aras del bienestar social apelando a nuestra independencia como nación ni apostando a la soberanía. Cumplen las expectativas del nuevo orden mundial, actúan en favor de los intereses económicos más poderosos del mundo. El imperialismo Yanqui tiene su propio parlamento en nuestro país pero con nacionalidad mexicana. 



¿Patriotismo? Esa es solo una bella palabra cuyo significado es inexistente para quienes están en el gobierno mexicano. 
México es un país de diseño imperial. Nuestra hermosa nación ha dejado de ser autosuficiente, depende por mucho del extranjero, esa es una de las “bondades” del TLC (tratado de libre comercio). El campo ha dejado de producir. Los campesinos están en peligro de extinción. Las pequeñas granjas familiares son insostenibles. Los pequeños comerciantes de diferentes rubros son aplastados por los monopolios. 
El proyecto neoliberal en México enriquece a un pequeño grupo que a su vez sirve a los poderosos intereses que están detrás del FMI (Fondo Monetario Internacional) la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos) y el Banco Mundial. Mientras empobrece a los mexicanos para que estos se conviertan en obreros mal pagados que pierden derechos ganados por luchadores sociales a través del tiempo en cada legislación a las reformas constitucionales que nos deberían garantizar protección. 
Entonces no es verdad que se estén tomando medidas para contrarrestar las crisis ni las devaluaciones en nuestro país. El mediocre crecimiento es resultado de acciones tomadas deliberadamente por el gobierno para mantenernos pobres. 



La pobreza en México no es casualidad. 

¿Cuál clase media?


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Lo peor que podemos hacer ahora todos los mexicanos exceptuando la clase política es desunirnos.

Es deleznable ver que la sociedad que se cree de “clase media” defiende y hasta agradece al gobierno sus acciones en pro de los ciudadanos.

Dos cosas: 1.- Entrecomillo “clase media” porque no existe tal. Si cualquier “clasemediero” pagara todas sus deudas, además de quedarse sin nada, quedaría con un saldo rojo. Entonces, nada le pertenece, lo único que tiene el “clasemediero”, es una deuda de algo que el no goza, y que si disfrutan los parásitos que tenemos despilfarrando desde el gobierno.
2.- El “clasemediero”, en su ingenuo afán de sentirse diferente de los que reclaman, exigen, protestan y se manifiestan, lo único que hace es una auto traición, pues sueña que si apoya al gobierno, este resolverá sus problemas económicos. Y si, los de “clase media” son más proclives al paternalismo, que a los que critican y humillan.

El pobre en México, protesta, lucha, se manifiesta y exige, no por gusto, lo hace por verdadera necesidad, por instinto de supervivencia, no es posible tener una vida digna con esas míseras percepciones. ¡Como me indigna que crean que los pobres están en esa situación por su gusto! Habrá quienes si, pero la gran mayoría añora una mejor oportunidad de vivir, oportunidad que no hay en este país.

Una referencia: Hay quienes presumen ser de “clase media” y en realidad son más pobres que los pobres, pues el pobre se adapta a su miseria y no se endeuda, si tiene para un cuarto, lo finca y vive allí, es de el, sin embargo, como les expongo anteriormente, si los “clasemedieros” pagan sus “propiedades” se quedan con un saldo negativo y en la calle. España la mejor muestra.

La clase media, era aquella que vivía en un buen lugar sin llegar a ser un residencial exclusivo. La que tenía un par de autos seminuevos, hijos en colegios, se atendían con médicos privados, viajaban mínimo una vez por año a los centros turísticos nacionales y que contaban con una cuenta de ahorros, además contaban con un seguro de vida, sus tarjetas de crédito al corriente y sin ninguna hipoteca.

Recuerdo que había esa otra, la clase media alta, que tenía todo lo que la clase media típica, pero aparte contaban con un par de propiedades en bienes inmuebles, autos nuevos y sus viajes eran ya al extranjero, mínimo Disneylndia, además podían ahorrar más, y estaban muy cerca de pegar el brinco al siguiente peldaño: al de los ricos.

Esas familias acomodadas, fueron presa fácil de la mercadotecnia impulsada con los nuevos modelos económicos neoliberales. No pudiendo sostener el deseo de adquirir todo lo que les “ofertan” y sucumben en el voraz consumismo que los ha llevado a la banca rota.

Sólo el muy rico se ha sostenido ante ese vorágine del despilfarro.

¿Cuál “clase media”? Si a todos el precio de la gasolina nos ha impactado directa ó indirectamente.
¿Cuál “clase media”? Si aquellos que tenían un buen empleo, prestaciones, derechos y garantías los perdieron con la nefasta reforma laboral.
¿Cuál “clase media”? Si ahora el gobierno cobra hasta por respirar, y aún ante el sofoco que nos causa, privatizan todos los servicios para beneficiar sólo a unos cuantos.
¿Cuál “clase media”? Si ahora muchos pagan “cuota” y “derecho de piso” nada más para sobrevivir. Y cada día son más los afectados por ese motivo, pues lo que menos garantiza el estado es la seguridad.

No hay oportunidades para todos, esa es la verdad. Las oportunidades sólo son para los millonarios, para los políticos y para sus amigos mas allegados.

Si vas al casino a jugar 100 pesos, si vas a comer algún restaurante aunque no sea de lujo, si tienes para ir algún espectáculo el que sea, dicen: – “Todavía tienen dinero, subamos impuestos” – no sabiendo que muchos debemos hasta la ropa que traemos puesta.

¿Hasta cuándo entonces? ¿Hasta qué se paralice totalmente la economía, hasta que no nos dejen ni para satisfacer las necesidades más básicas?
Ya hay quienes viven sin luz porque no pudieron pagar el recibo.
Ya hay quienes no tienen agua por el mismo motivo, falta de dinero.
Ya hay quienes lo que deben es por alimentación.
Ahora en 2013 el poder adquisitivo del salario mínimo, es más débil que en 1982.

¿Les cuesta tanto entender que sus políticas fiscales cíclicas son producto de sus errores?

Con el lujoso nivel que viven los políticos, se pierden los canales de comunicación entre la sociedad y sus representantes. Estamos desfasados, sociedad y gobierno.

Ciudadanos, ¿Y si hacemos un frente común? No nos hagamos pendejos, dejemos de fingir.

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